Por Miriam Valverde
A partir de este mes, el estudio localizado en Marblehead de la Escuela de Boston Ballet estará bajo la guía de la bailarina mexicoamericana Evelyn Cisneros-Legate, también instructora profesional, quien ha pertenecido al mundo del ballet por más de 30 años.
«Por muchos años he sido influenciada por, y admiradora del Boston Ballet School», dice Cisneros-Legate. «Oportunidades como esta son raras de encontrar».
Cisneros-Legate, en una entrevista telefónica con El Planeta, comenta que empezó a bailar a los ocho años con el fin de superar su gran timidez. Fue su madre, según cuenta, quien decidió involucrarla en el ballet esperando que dejara atrás la pena.
«El ballet es una forma de arte que no requiere hablar», explica Cisneros-Legate. De esta manera, encontró una forma de expresión en la cual su cuerpo era el que hablaba por ella.
La pasión por el baile la condujo a dedicar sus vera nos de adolescencia entrenando en estudios de su natal California y en otros estados. Su primera maestra de ballet notó talento en ella y le recomendó que fuera a audiciones de baile para averiguar cómo su visión personal encajaba con otros.
A los 14 años, pasó el verano entrenando con el New York City Ballet, una ex periencia cual ella califica como uno de las épocas más impactantes en su vida.
«Fue desalentador, hubieron momentos que sentía que no era lo suficientemente buena», expresa Cisneros- Legate, recordando que sus padres le dijeron que tenía que mantener buenas notas en la escuela, en caso de que no funcionara lo del baile.
Los siguientes veranos, Cisneros-Legate recibió beca completa de aprendizaje en el San Francisco Ballet; ahí destaco su talento y comenzó a desempeñar los papeles principales en distintas presentaciones. Al graduarse de la secundaria, se incorporó al San Francisco Ballet en 1976, bajo la dirección artística de Michael Smuin y danzó para tal compañía por 23 años.
Ahí fue nombrada «prima ballerina», título dado a la bailarina principal de la compañía.
«Evelyn ha viajado por todo el mundo y será una gran embajadora en Marblehead», explica Mikko Nissinen, director artístico de Boston Ballet School.
La presencia de Cisneros- Legate en Marblehead será tan nueva como el estudio, cual abrió sus puertas en febrero de 2009. «Me siento muy bendecida de ser parte de la comunidad hispana», dice Cisneros-Legate, quien es de raíces mexicanas. «Nos apoyamos, alentamos y celebramos juntos nuestros logros».
Cisneros-Legate viene de una extensa familia: cada uno de sus padres tuvieron cinco hermanos y hermanas. La bailarina comenta que sus padres se esforzaron por darle todo lo que pudieran, y la oportunidad de bailar ballet fue una gran muestra de ese apoyo. Según comenta, cuando empezó a bailar había menos bailarines hispanos, algo que la inspiro no sólo a sobresalir pero a ser un modelo a seguir.
La comunidad hispana ha contribuido mucho al mundo de la danza y música, dice, pero aún cree que hay mucho que se puede hacer para continuar dejando huella.
«Hay que cambiar el pensamiento del padre tradicional hispano que cree que el ballet es solo para niñas», dice Cisneros-Legate, refiriéndose al estigma cultural que tienen los bailarines hombres.
Además del baile, ella también ha dado sus primeros pasos como autora.
«Ballet for Dummies» fue escrito por Cisneros-Legate, junto al director y conductor de música Scott Speck, para aquellos que quieren aprender a bailar ballet o tan sólo quieren ser espectadores con mas conocimiento del arte. Le tomó un año para completar el libro y comenta que fue una