Por Valerie Vande Panne
Por más de 30 años, la estación de bomberos Engine Company 40, en East Boston, permaneció vacía y dilapidada.
Pero en 1994, a Madeleine Steczynski se le ocurrió transformar esa localidad abandonada en un espacio para la enseñanza de la música y presentaciones artísticas. «La vida del artista es ver posibilidades donde otros no las ven», explica Steczynski, directora ejecutiva y fundadora de Zumix, un programa musical basado en East Boston En 2005, esa visión se materializó y el 12 de diciembre pasado el espacio abrió sus puertas al público con «Tocsin», una exhibición de sonido creada por la artista de East Boston Liz Nofziger.
«Aquí, el sonido de la música significa que los niños estarán en un lugar seguro», dice Steczynski.
Zumix empezó en 1991 como una manera de mantener a los niños y jóvenes fuera de las calles. Las pandillas y la violencia se estaban apoderando de la comunidad de East Boston y Steczynski quería darles a los niños algo constructivo qué hacer, por eso lanzó un programa de verano para escribir canciones.
En 1994, el programa se expandió para incluir ingeniería de audio y en 1996, añadieron más instructores, al igual que clases privadas e instrumentos para cada participante. Ahora el programa enseña a más de 300 estudiantes -de los cuales el 65% son de East Boston– dándoles la oportunidad de aprender todos los aspectos de música. Hay jóvenes que vienen desde Roxbury y Mattapan. «Estamos abiertos para cualquier niño que pueda llegar». Todos los programas son gratis o a bajo costo.
«Es importante que no haya barreras para el acceso», dice la fundadora, añadiendo que ningún estudiante es rechazado.
«Cuando empezamos, en realidad nadie entendía las artes, era como hablarles en griego», dice Steczynski. «La música es una de las fuentes… que ayuda a definir la identidad de los niños».
Ella añade que la mayoría de los músicos clásicos destacados en Estados Unidos son nacidos en el extranjero. «Venezuela nos lleva la delantera. Ha hecho que nos preguntemos, ‘¿qué estamos haciendo?'» Hasta ahora, las instalaciones de Zumix estaban en un edificio descuidado con apenas dos ventanas, y donde el techo goteaba.
La nueva locación, en Engine Company 40, tiene altos techos y docenas de ventanas. Todo fue posible gracias a donaciones y apoyos (grants) de miles de dólares.
Los espacios fueron diseñados con la programación de Zumix en mente: los salones se transforman en salas de presentaciones por la noche.
La arquitecta mexicoamericana Mimi Love y su equipo de la firma de Boston, Utile, transformaron la estación abandonada en un lugar brillante y motivante.
«Pusimos nuestra mejor energía para que la estación luciera como un espacio destinado para la educación y presentaciones artísticas», explica la arquitecta.
Sin embargo, Love mantuvo ciertos toques de la antigua estación. «Quisimos que hubiera recuerdos sutiles de los bomberos, reconstruimos los dos portones rojos, etc.»
En las nuevas instalaciones se incluyó un estudio profesional en donde los jóvenes producen Radio Zumix, que se transmitirá por la 1630AM y a través de internet por zumix.org. El estudio también se usará para que los estudiantes aprendan ingeniería de audio y grabación.
Además, el nuevo edificio cuenta con un laboratorio de multimedia y salones acústicos para clases privadas de instrumentos como el saxofón, flauta, bajo, piano, batería, etc. Hay hasta una cocina y una estancia en donde los estudiantes pueden pasar el tiempo. «Tenemos muy buenos músicos», dice Steczynski. «Seis de