El actor que conquistó a Hollywood con Dirty Dancing y Ghost falleció ayer después de su lucha de casi dos años contra un cáncer de páncreas. Swayze murió a los 57 años rodeado de su familia. El actor y su círculo no estaban muy optimistas acerca del futuro ya que el porcentaje de mortalidad con este tipo de cáncer es de un 95% y los enfermos viven un promedio de 5 años.
La prensa sensacionalista anunciaba después de las última entrevistas con el actor: «Patrick Swayze tiene cinco semanas de vida».