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OPINIûN | En Lawrence así se gobierna

Por Adriana Recchia

Laboy se reintegra a sus labores el lunes Gracias a la incompetencia del actual gobierno, Lawrence da para cualquier cosa. Ahora nos enteramos que el Superintendente Wilfredo Laboy se reintegra a sus labores el lunes, seguramente bien fresco y descansado, después de pasar varias semanas en República Dominicana.

En estos momentos el Superintendente Laboy está bajo la lupa de varias agencias estatales como parte de una investigación que involucra el espionaje a más de 400 personales de la ciudad y el uso ilegal de la imprenta de las escuelas para fines políticos. Y todavía hay otros escándalos en puerta. Todos tienen relación directa o indirecta con Laboy y empleados de su oficina que le respondían directamente a él. Es inadmisible que las autoridades de la ciudad, empezando por el alcalde Michael Sullivan le permitan a Laboy retornar a su puesto. ¿Tiene alguna lógica permitirle a un oficial que está bajo el escrutinio administrativo tener contacto con la documentación y expedientes que podrían revelar el grado de participación que ha tenido en los hechos que se están investigando? De igual modo, el alcalde está permitiendo que tres miembros del Comité Escolar continúen en funciones a pesar que están siendo también investigados por haber utilizado la imprenta para confeccionar sus propagandas de campañas. Estos tres miembros del Comité Escolar – que han sido siempre los sellos de goma del profesor Laboy – participan en las reuniones de esa institución donde se discute y decide en torno a la investigación oficial y los empleados y oficiales involucrados: ¡Es decir que son juez y parte! Ni el alcalde ni los eficientes abogados de la municipalidad y el sistema escolar ven conflicto de interés en estos hechos. En otra ciudad, esto se calificaría como corrupción.

En Lawrence, se llama gobierno. ¿Campaña sin ataques personales? ¡A otro perro con ese hueso! Desde que ha empezado esta campaña electoral varios órganos de prensa y medios de comunicación vienen pidiendo que prospere una relación de respeto entre los políticos.

Y estamos de acuerdo que no haya diatribas personales, como ocurrió en el pasado, pero no hay que confundir los ataques personales con los debates políticos. Y a causa de esta confusión – bastante interesada, por cierto – es que esta campaña electoral de Lawrence parece una campaña de políticos mudos. Nadie se atreve a cuestionar a sus contrincantes, nadie quiere discutir los planes de gobierno o las debilidades políticas – pasadas y presentes – de los adversarios.

¿Qué clase de campaña política es esta que no hay confrontación de ideas y posiciones? En este silencio los que resultan ganando son precisamente los candidatos que tienen más cola que le pisen.

Esos son los que apoyaron al alcalde Sullivan, que fueron cómplices de su gobierno, los que son co-responsables de la corrupción que impera hoy en la ciudad de Lawrence.

¿Puedo dar los nombres o me van a acusar de hacer ataques personales? Yo espero que los candidatos latinos que tiene integridad asuman valientemente el reto de cuestionar públicamente la responsabilidad que William Lantigua y Julia Silverio tienen en el caos y desgobierno que estamos sufriendo en Lawrence.

Si no lo hacen, la manipulación política saldrá victoriosa y una vez más, los malos resultarán ganando las elecciones de Lawrence.

Adriana Recchia, originaria de Argentina, es periodista y reside en Lawrence. Su e-mail es: adrianar@elplaneta.com.

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