A Omara Portuondo, la reconocida vocalista que comenzó su carrera musical en su nativa Cuba en la década de 1940, le ha sido otorgada la visa americana para realizar dos presentaciones durante el mes de octubre. Omara, una de las integrantes de la prestigiosa orquesta Buena Vista Social Club, es también una de las primeras artistas cubanas que luego despues de seis años de restricciones, obtiene el permiso para ingresar en los Estados Unidos.
Omara, a quien Los Angeles Times llamó «la reina de las vocalistas caribeñas» se presentará en el Palace of Fine Arts Theatre de San Francisco el 20 de Octubre, como parte del Festival de Jazz 2009 de esa ciudad. Esa misma semana, la cantante actuará también en el campus de UCLA, el día Viernes 23 de Octubre.
La autorización para actuar en los Estados Unidos se dio pocos días después del lanzamiento en el país del disco de Omara llamado «Gracias» (World Village / Montuno), el cual recibió una nominación al Latin Grammy en la categoría de Mejor Album Tropical Contemporáneo. Gracias, que también es una celebración de los sesenta años de la artista en el mundo de la música, fue un disco grabado en La Habana con un quinteto de primera categoría que incluye al pianista Roberto Fonseca, al guitarrista y director musical Swami Jr., al bajista Avishai Cohen y a los percusionistas Andre Coayo y Trilok Gurtu. The New York Times asegura que el álbum es una demostración de que los años no han logrado deteriorar la capacidad vocal de Omara: «Su voz… es rica, abundante en formas, dinámica y aún hoy, fogosa».
La ceremonia de los Latin Grammy se llevará a cabo el próximo 5 de Noviembre en el Centro de Eventos Mandalay Bay de Las Vegas, Nevada.
La visa otorgada a Omara y las presentaciones que ésta permitirá realizar son un ejemplo de la política de apertura de la Administración Obama, que busca mejorar las relaciones políticas y culturales entre Estados Unidos y Cuba, estancadas por más de cuatro décadas.
«José Martí, nuestro gran poeta cubano, dijo una vez que ‘la música es el alma de la gente'», señala Omara. «La música es el corazón de cada cultura, algo para ser compartido con todo el mundo, sin distinción de fronteras y políticas. Siempre ha sido un lenguaje universal incluso para quienes de otro modo no logran entenderse. Quizás, a través de mis presentaciones, podré llegar a ser una especie de embajadora de buena voluntad entre los dos países».
Nacida en La Habana en 1930, Portuondo se convirtió en una reconocida bailarina del famoso cabaret Tropicana cuando todavía era una adolescente. Omara y su hermana Haydee, además de bailar juntas, también cantaban y formaron parte de Los Loquibamba, una agrupación que realizaba una versión cubanizada del bossa nova con algunos toques de jazz americano.
Omara and Haydee – junto a Elena Burke y Moraima Secada – se convirtieron en el cuarteto Las D’Aida, dirigidas por la pianista Aida Diestro. Omara realizó presentaciones con el grupo a través del mundo durante 15 años antes de grabar su primer álbum como solista llamado Magia Negra en 1959. Sin embargo, la cantante continuó con el cuarteto por varios años más antes de lanzar su carrera en solitario en 1967, en medio del inicio de la revolución cubana y todo el cambio político y cultural que vino con esto.
Omara junto a la Orquesta Aragón, una agrupación de músicos de primer nivel, grabaron varios discos y recorrieron el mundo durante las décadas de los 70 y 80. La carrera de Portuondo volvió a la cúspide nuevamente en 1997 con la grabación de Buena Vista Social Club. El álbum ganador del Grammy, reunió a un grupo de exponentes de la Vieja Trova cubana e inspiró un documental dirigido por el d