Adriana Recchia

La marcada división de los hispanos mostrada durante las recientes elecciones primarias amenaza continuar, y es un presagio que los latinos de la ciudad no están preparados para ir unidos a conquistar la alcaldía que se jugará el próximo año.

Uno de los factores del malestar es el estrecho margen de victoria conseguido en las urnas por el representante William Lantigua, lo que ha dejado muchos votantes del distrito 16 insatisfechos con los resultados.

Lantigua le ganó a su contrincante Marcos Devers por sólo 342 votos. El oficial electo obtuvo 2,089 votos (54 %) contra 1,747 (46 %) de su retador. Los resultados son un claro mensaje que le envían a Lantigua sus constituyentes: Cerca de la mitad del distrito 16 quiere un cambio.

Los primeros análisis de los resultados muestran que la Lantigua consiguió la victoria por el apoyo de los ancianos de la ciudad. En los tres edificios donde residen los retirados, Lantigua batió por el doble de los votos a Devers.

«Los de corto futuro decidieron el futuro de Lawrence», comentó el director de la Oficina de Elecciones, Rafael Tejeda, citando una frase dicha años atrás el periodista Ángel Rivera.

Al tener las mesas electorales en los edificios donde viven, los jubilados siempre son votantes seguros. Tanto William Lantigua, como la activista Isabel Meléndez, una de sus principales aliadas, trabajaron con paciencia ese sector del electorado visitándolos constantemente.

Para el empresario Darío Made, quien respaldó en estas elecciones a Marcos Deves, el error de su favorito fue no contar los votos que tenía seguros.

«No se puede ir a unas elecciones sin saber cuántos votos se tienen. Devers, quien es político de larga trayectoria en la ciudad, tenía muchos simpatizantes y voluntarios, pero eso no significa que todos eran votantes del distrito 16», explicó.

No obstante para Made como para muchos latinos de la ciudad, Lantigua no puede ufanarse de los resultados obtenidos.

«Lantigua no es el líder que nos quieren pintar. Sacó 2,000 votos, casi la misma cantidad que tuvo en las elecciones de 2006, cuando lo respaldaron 1,800 votantes. Esto no es una gran cantidad, teniendo en cuenta que era el oficial electo y contó con el apoyo de todas las organizaciones a las que le consigue fondos», agregó el empresario.

Más allá de los resultados, lo que quedó claro todos es que los latinos continúan siendo renuentes a participar en política. Del total de votantes registrados en el distrito 16, alrededor de 19,000, sólo salieron a votar menos de 4,000 personas.

Otra evidencia que muestran los resultados es la urgencia de normalizar la lista de votantes de la ciudad de Lawrence. En esta elección, como en otras anteriores, se suscitaron problemas en las urnas. Al ir a las mesas de sufragio, cientos de votantes se encontraron que estaban en la lista de inactivos. Otros nombres ni siquiera aparecían en el sistema.

Pero ahora todos los ojos de la ciudad ya están puestos en 2009. Por lo pronto, el pasado sábado el profesor Pedro Payano realizó una reunión en su domicilio donde congregó a todos los que respaldan su candidatura a la alcaldía. Con este acto, él dio la patada inicial a su campaña.

Haciendo una evaluación de la situación política de la ciudad, el concejal latino Frank Morán dijo que ahora más que nunca se hace necesario que los grupos que siempre se han mostrado antagónicos puedan llegan a un entendimiento.

«Hay que tender un puente y llegar a un punto común. Es necesario que ambos grupos se sienten a negociar. Tenemos que entender que al final del día a todos los interesa llegar al poder para ayudar a nuestra comunidad», concluyó Morán.

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