Por Marcela García
El pequeño Darío Crespo sostenía la pelota de béisbol recién autografiada con sus dos deditos índices, para evitar estropear las firmas que acababan de plasmar los beisbolistas Dustin Pedroia y John Smoltz, a quienes abordó sin pena pero con mucho carisma en la caseta de los Medias Rojas en Fenway Park. El niño de origen puertorriqueño de apenas 6 años pudo conseguir además las firmas de Julio Lugo, John Lester y Manny Delcarmen, entre otros jugadores del equipo.
Pero había un autógrafo que Darío esperaba con ansiedad – el de su jugador favorito, David Ortiz. Para la milia – su padre Danny, su esperada firma guardaba con mamá Damaris, y su hermano celo un pequeño espacio en Antonio – se encontraban en su pelota.
Fenway Park para disfrutar Y es que Darío y su fa- del juego del domingo 12 de julio gracias a la generosidad del toletero dominicano David Ortiz, quien en abril pasado, al inicio de la temporada actual, lanzó el programa Papi Cares 2009. La iniciativa consiste en regalarle cuatro entradas a una familia del área para que acudan a uno de los 81 juegos locales de los Red Sox. «Antes de que empezara la temporada yo pensé en lo difícil que es para las familias venir aquí al parque con la crisis», explicó Big Papi a El Planeta en una entrevista durante la cual también la familia Crespo – afortunada ganadora de las entradas ese día – conoció y convivió por algunos minutos con el popular jugador latino.
«Venir a Fenway Park puede costar como $300, hasta $500 por familia. Y eso es mucho dinero», continuó el jugador. «Nuestra gente, por ejemplo, viene de nuestros países a luchar por su futuro, y apenas alcanzan a mandarle dinero a sus familias. Y a mí que la vida me ha dado tanto, yo igual quiero dar». Ortiz, con eso en mente, acudió a la administración de los Red Sox para que lo apoyaran a organizar el programa.
Fue así que con dinero donado del jugador, la participación de Aramark – la concesionaria alimenticia en el parque – y el apoyo del equipo, ha sido posible que 45 familias asistan a ver jugar a los Medias Rojas completamente gratis. Además, se les entrega un vale de $50 para comprar comida y se les regala una camiseta con el logo de Papi Cares 2009.
UNA EXPERIENCIA FAMILIAR
La familia Crespo, residente de Dorchester, es gran aficionada al béisbol; tan es así que el pequeño Darío, su hermano Antonio de 11 años, y su hermana Jasmine de 15, juegan en la liga infantil local South End Baseball.
«Yo nací en Ponce, Puerto Rico, pero a los tres meses de edad me trajeron a vivir aquí», relató Danny Crespo, de 38 años. A pesar de que creció en Boston admirando a los Celtics, Danny reconoce el valor del béisbol como un pasatiempo muy latino y que une a las familias. «Tuve que aprender a jugar pelota porque a mis hijos les gustó desde siempre», señaló Danny.
«Creo que el béisbol es un gran vehículo para crear recuerdos familiares gratos que durarán toda una vida», así explicó Danny en la carta que envió a los Red Sox para solicitar ser elegido como una de las familias participantes de Papi Cares 2009. Danny, quien trabaja como administrador de sistemas para Harvard University, envió la misiva por correo electrónico el 17 de abril, y no fue hasta el 1 de julio que recibió la encantadora sorpresa.
«Hemos recibido cientos de peticiones», explicó Mike Olano, mánager de asuntos públicos para el equipo y encargado de sortear las cartas y elegir a la familia ganadora en cada partido local. «Yo diría que la mitad de las solicitudes provienen de latinos», estimó Olano, aclarando que los Crespo fueron los más suertudos pues han sido los únicos a q