Hasta ayer 31,000 inmigrantes legales que viven en Massachusetts iban a quedarse sin seguro médico ya que el estado decidió cortar la cobertura médica estatal ofrecida a estas personas por su estatus de refugiados y por tratarse de individuos con bajos ingresos. Hoy, el cuidado que les daba el estado pasa a manos de una aseguradora privada pero el plan de salud nuevo no cubre cuidado dental y de la visión entre otras cosas.
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