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Ganó Lantigua: Sueño para algunos, pesadilla para otros

By Adriana Recchia

Para los que fueron críticos de William Lantigua, los resultados electorales del pasado martes suenan a pesadilla. Para ellos se presenta el peor escenario. Las dos opciones que se ofrecen para las finales de noviembre no son buenas. Por un lado, Abdoo, un republicano que ha sido endosado por el alcalde Sullivan, el Jefe de la Policía John Romero y todo el grupo que representa el sistema político que por décadas ha marginado a los latinos de la ciudad.

Por otro lado, William Lantigua, un amigo incondicional del alcalde Sullivan durante la mayor parte de su gobierno quien respaldó todas sus iniciativas, entre ellas el aumento de impuestos y la privatización del agua. Y, además, que no ha anunciado hasta ahora qué planes tiene para la ciudad.

Desde el día siguiente de las elecciones, los latinos han comenzado a tomar partido. Muchos han optado por endosar a Lantigua sin ningún tipo de vacilaciones. Para ellos, aún los que lo cuestionaron en el pasado, Lantigua es el mal menor y representa la posibilidad de que finalmente los hispanos lleguen a la alcaldía de Lawrence.

Otros latinos se resisten a extenderle un cheque en blanco al representante estatal sólo porque él es hispano. Este sector quiere endosar a un candidato que tenga buenas intenciones para la comunidad y defienda sus intereses. Considerando el pasado de Lantigua, ellos tienen dudas y esperan que el candidato latino dé un paso para despejar estos recelos.

En su oficina de campaña, Lantigua dijo que él sólo asistiría a un debate si es organizado por el periódico Rumbo que siempre lo ha respaldado. Sería una magnífica contribución al proceso democrático si Dalia Díaz, directora de ese semanario, atiende esta petición de William.

Y si no acepta un debate, no estaría mal que ejerciéramos el derecho que tienen los votantes de exigirle a los políticos que nos quieren gobernar que den a conocer lo que piensan y ofrecen. Durante las pasadas elecciones presidenciales vimos cómo los candidatos participaban en reuniones vecinales y se exponían a las preguntas de los electores. Si impulsamos este tipo de conversaciones con los dos finalistas, los que aún están vacilantes, tendrían la oportunidad de hacer su elección para noviembre.

Todos queremos un alcalde latino porque sabemos que con el primero que entre alcaldía se romperá la argolla del poder que ha permitido que un grupo selecto detecte la autoridad sólo para beneficio de una minoría. Hasta ahí, todos estamos en la misma página. La cuestión es si otorgamos un endoso con los ojos vendados, a puro corazón, pero sin utilizar el cerebro.

LANTIGUA CONOCE A SU GENTE

En declaraciones a El Planeta, la líder Isabel Meléndez se lamentaba de los resultados. Para ella, que había embarcado todo su prestigio político en favorecer la candidatura de Israel Reyes, el fracaso tan rotundo de su preferido le sonó a golpe en la cara. ¿Dónde están los votos que ella arrastraba en el pasado? ¿Dónde ha quedado su influencia dentro de la comunidad boricua?

«Lawrence ya no es la comunidad que yo conocía», nos dijo Fue precisamente ese Lawrence que los líderes veteranos ya no conocen ni alcanzan, el que le dio la victoria a William Lantigua. Muchos se burlaron de su costumbre de enviar tarjetas saludando a los votantes. Con ese recurso, él no sólo ató sentimentalmente a muchos votantes, sino que creó un método para darle seguimiento y mantener así actualizada la lista de votantes.

«La nuestra fue una campaña más leal y más real», dijo Lantigua la noche de la victoria. Y eso es verdad, ningún otro político conoce mejor su comunidad como él. Para bien o para mal.

Adriana Recchia, originaria de Argentina, es periodista y reside en Lawrence. Su e-mail es:

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