Robert Silverblatt

Han pasado ya dos años y medio desde que se rechazara en el piso de la cámara baja de la Casa del Estado en Massachusetts el proyecto de ley in-state tuition. Recientemente, el gobernador Deval Patrick incluyó su apoyo a la propuesta en el Readiness Project, su extenso plan para reformar el sistema educativo estatal. Pero los defensores del plan todavía tienen sus dudas y afirman que hace falta más que palabras pasivas para que la legislatura lo apruebe.

La propuesta permitiría a los inmigrantes indocumentados asistir a las universidades públicas de Massachusetts al mismo precio que los residentes oficiales del estado. La diferencia es tal que para muchos de ellos es el factor decisivo que define su futuro educativo. Un semestre en la Universidad de Massachusetts Amherst, por ejemplo, cuesta $5,116 para los residentes, y $10,864.50 para los que no viven oficialmente en Massachusetts ni en Nueva Inglaterra. Patrick ha declarado su apoyo para que el plan in-state tuition tome efecto antes de 2011.

La última vez que la legislatura consideró tal propuesta fue en 2006, pero la rechazó rotundamente. La representante estatal Marie St. Fleur, patrocinadora del plan, afirmó que los defensores todavía no tienen el apoyo necesario entre sus colegas, y dijo que Patrick tendrá que tomar un rol bastante activo para cambiar la opinión actual.

«Creo que cualquier gobernador que apoye el proyecto necesita colaborar con sus impulsores para llegar a la meta», dijo St. Fleur, cuyo distrito comprende varias áreas de la ciudad de Boston.

La Coalición en Defensa de los Inmigrantes y Refugiados en Massachusetts (MIRA, por sus siglas en inglés) ha promovido considerablemente el plan in-state tuition. «Donde hay controversia… se requiere coraje político para poder tomar una postura moral», afirmó su director de comunicaciones, Shuya Ohno.

Ohno agregó que durante su campaña electoral, Patrick dejó muy claro su apoyo por la legislación pero que, desde que ganó en 2006, ha evitado el tema. «Habíamos esperado que se enfrentara más pronto con ello, pero nos damos cuenta de la realidad política y de lo difícil que es hablar racionalmente del tema», dijo.

Efectivamente, Patrick ha eludido opinar más de lo necesario. «[La propuesta in-state tuition] está en la legislatura y requiere el voto de los legisladores. Ellos saben cuál es mi postura», dijo Patrick a El Planeta.


Un debate tóxico

Cuando St. Fleur presentó el proyecto de ley en 2006, falló con un voto de 96-57 después de unos discursos llenos de pasión y hostilidad. «[Fue] un debate ácido», según dijo el representante estatal Carl Sciortino, a El Planeta. «Llegó a ser muy enconado», añadió St. Fleur.

Los que se oponen a in-state tuition califican de inútil la idea porque los inmigrantes indocumentados no pueden conseguir legalmente empleo después de graduarse. «A fin de cuentas, los que en teoría se beneficiarían no podrían ser contratados legalmente», afirmó el representante Bradley Jones, líder de los republicanos en la cámara baja. Además, creen que la aprobación de la legislación animaría a los inmigrantes sin documentos a mudarse a Massachusetts.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *