Por Antero Amparo
El vicegobernador de Puerto Rico, Kenneth McClintock- Hernández, dijo estar confiado que el Congreso de Estados Unidos permitirá a los puertorriqueños votar por una alternativa para escoger el futuro de su país. McClintock-Hernández, quien fue invitado por las oficinas del congresista demócrata James P. McGovern para participar en la conmemoración anual del regimiento 65 de la Infantería Puertorriqueña, dijo que no tiene la menor duda de que su nación obtendrá del Congreso la oportunidad de un proceso avalado por el gobierno federal para escoger su propio destino que es el deseo mayoritario del pueblo puertorriqueño.
El debate sobre el estatus político de Puerto Rico ha sido un tema continuo en muchas esferas locales, federales (Estados Unidos) e internacionales (Naciones Unidas). En 2007, un comité de trabajo de la Casa Blanca concluyó que Puerto Rico continua sujeto a la autoridad del Congreso de EE.UU.
bajo la Cláusula Territorial, mientras que el Partido Popular Democrático, fundador del ‘Estado Libre Asociado’ considera que en 1952 hubo un pacto entre Puerto Rico y Estados Uníos que le dio al país caribeño un gobierno autónomo y lo sacó de la lista de colonias de la Organización de Naciones Unidas.
El segundo ejecutivo de Puerto Rico, quien es también secretario de Estado, dijo a El Planeta que «sólo Dios es eterno y todo lo demás es temporal por lo que mantiene la esperanza que su isla conseguirá del Congreso de EE.UU. la opción de escoger sobre su estatus».
«Llevo años apoyando la causa y estoy abogando para que haya un proceso de libre determinación donde los puertorriqueños voten por su preferencia», informó.
Sin embargo, Hernández criticó a aquellos que no ejercen el privilegio de votar. «Mi mensaje en este estado y la nación es, que el que no vota no cuenta. Si tu no votas, deja de llamarte latino, porque pierdes importantes características para ser un latino», y agregó: «Si aún no te has registrado para votar y no lo haces, por favor, no te hagas llamar latino, porque los verdaderos latinos votamos».
El actual Estado Libre Asociado es la forma de gobierno de los territorios estadounidenses de Puerto Rico y las Islas Marianas del Norte.
Antes de alcanzar su independencia, las Filipinas también tenían esa nominación. La Ley 600 (P.L.81-600), que fue aprobada por el Congreso de Estados Unidos, autorizó al pueblo de Puerto Rico a desarrollar su propia Constitución.
Esta ley le otorgó al pueblo el control de las actividades de gobierno interno. Después que la Asamblea Constituyente redactara la Constitución, el pueblo puertorriqueño ratificó la misma mediante un referéndum.
El Congreso de los Estados Unidos, siguiendo el procedimiento requerido por la Ley de Relaciones Federales, aprobó la Constitución, la cual entro en vigor el 28 de julio de l952.