Virginia Gómez

«Las próximas elecciones son históricas porque ambos candidatos han enfocado sus campañas al voto inmigrante, esta vez nuestra voz cuenta». Así, con ese optimismo, se expresaba el pasado sábado Mauro Reyes, coordinador de East Boston Ecumenical Community Council (EBECC), durante la jornada de inscripción de votantes que se llevó a cabo por todos los vecindarios de Boston y otras localidades del estado.

La campaña, denominada «Ya es hora» y en la que participan más de 30 organizaciones de todas las nacionalidades residentes en la ciudad, pretende captar al inmigrante para que el próximo 4 de noviembre acuda a las urnas. La fecha límite para registrarse para votar en las elecciones presidenciales es el 15 de octubre.

En este sentido, las asociaciones latinas están multiplicando esfuerzos. Con los datos en la mano, ven posible un cambio de rumbo en la política norteamericana, el comienzo de una nueva etapa para la comunidad hispana. «En su momento fueron los movimientos afroamericanos, los feministas, contra la guerra… el proceso es largo, pero el momento de la lucha por los inmigrantes es ahora, sobre todo latinos, pues somos la minoría más grande», indicó Reyes.

«Es importante que haya conciencia crítica y se haga un análisis de cómo nuestro voto puede influir, hay que demostrar que también nosotros podemos participar», añadió Patricia Montes, de Centro Presente, organización que estuvo haciendo los registros en Somerville.

Empeño y proyección no están faltando pero, por el momento, el interés de los hispanos por registrarse se está haciendo esperar. A falta del recuento final tras la jornada del sábado, se calcula que unas 600 personas acudieron a registrarse, según adelantó Gosia Tomaszewska, miembro de Polonia Votes 2008 y coordinadora de la campaña. De esas 600, buena parte correspondió a inmigrantes asiáticos y otros tantos fueron norteamericanos.

¿APATÍA LATINA?

En East Boston, por ejemplo, donde el 70% de los habitantes son hispanos, a mediodía del sábado no se había conseguido ninguna inscripción latina todavía -las mesas estuvieron abiertas de 10:00am a 2:00pm. El año pasado, en este vecindario, sólo votaron 1,500 de los 14,000 hispanos que podían hacerlo, según informó Reyes.

«Lo que ocurre es que no conocen bien el sistema. Lamentablemente, Latinoamérica ha tenido muy malas experiencias, nos han robado elecciones en nuestros países y eso hace que la persona no crea», explicó Vilma Gálvez, de EBBEC, durante la presentación de «Ya es hora» en la alcaldía. Para su compañera, Liliana Obando, que el fin de semana estuvo en las mesas de registro junto a la estación de Maverick, en East Boston, «el problema es que para la mayoría el voto no es importante». Según explicó, el sábado los transeúntes ni siquiera les daban la opción de explicarles por qué sí lo es.

El hecho de que los inmigrantes no conozcan la utilidad de una elección supone el mayor freno, y a la vez el mayor reto, de las organizaciones que velan por sus derechos. Por ello, sus coordinadores ya han empezado a programar talleres informativos para educar a las comunidades y animarlas a que se involucren. En este marco, intentarán especialmente que los jóvenes se comprometan a votar.

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