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Crisis hipotecaria: Una pesadilla para los latinos

*Este artículo fue escrito e investigado por Jaime Lutz, Lyle Moran, Christie Musket, Maggie Mulvihill y Joe Bergantino del Centro de Investigaciones Periodísticas de la Universidad de Boston.

El sueño de Jaime Álvarez desde que emigró de Colombia hace 37 años fue ser dueño de su propia casa.

Esto podría explicar las ansias de Álvarez cuando un amigable agente hipotecario latino se le acercó en el colegio de sus hijos y le dijo que su sueño estaba a punto de convertirse en realidad. Álvarez terminó comprando una casa en Brighton por cerca de $580,000 financiada con dos hipotecas. Sus pagos mensuales de $4,300 sobrepasaban el 127% de su ingreso bruto.

Su plan era refinanciar, tener inquilinos y posiblemente hacer un apartamento para alquilar, que le produjera los ingresos suficientes para pagar las hipotecas; pero el refinanciamiento que la compañía hipotecaria le dijo que se produciría en seis meses nunca llegó y los planes de Álvarez de hacer un apartamento para rentar nunca se materializaron. Al poco tiempo, la desesperación de Álvarez por hacer el pago mensual de la hipoteca, hizo que él, su esposa y sus hijos se vieran forzados a vivir en un cuarto de la sombría casa de dos familias, mientras que estudiantes extranjeros se hospedaban en el resto.

Mientras que Álvarez y su familia sufrían las consecuencias de sus decisiones, la compañía hipotecaria Your Home Mortgage en Chelsea, no lo hacía. La firma se ganó $10,000 en honorarios, incluyendo una comisión de $6,090 que no le fue explicada a Álvarez de forma adecuada, según una carta de reclamo enviada por su abogado al agente hipotecario.

En 2007, Virginia Pratt, una especialista en prevención de ejecuciones hipotecarias sin fines de lucro, envió una queja formal en nombre de Álvarez sobre las prácticas de préstamo de la compañía a la División de Bancos de Massachusetts, que se encarga de regular a los agentes hipotecarios y prestamistas. Esta fue la primera de dos quejas que Pratt envió a la División ese año sobre Your Home Mortgage.

«Los préstamos [de Álvarez] aparentemente no estuvieron basados en la verificación de ingresos», escribió Pratt. También agregó que Your Home Mortgage no reveló completamente los términos de los préstamos de Álvarez. Los reglamentos estatales prohíben ésta práctica.

La División de Bancos le comunicó a Álvarez en una carta con fecha de enero de 2008 que una revisión de los documentos de su préstamo indicaba que si bien su experiencia con Your Home Mortgage «no fue ideal», las prácticas comerciales de la compañía no ameritaban ningún tipo de acción por parte de la agencia. La División tiene una amplia potestad en la regulación de la conducta de los agentes hipotecarios.

«Sentí que una montaña me caía encima», dijo Álvarez. «Yo esperaba obtener alguna ayuda, pero esto nunca sucedió».

A medida que la crisis de hipotecas de alto riesgo ha ido creciendo en los últimos dos años y medio, causando estragos en familias y destruyendo vecindarios urbanos, la División de Bancos en Massachusetts ha tomado medidas punitivas serias en contra de solo una minoría de los agentes y prestamistas a los cuales otorga licencias, de acuerdo a un análisis realizado por el Centro de Investigaciones Periodísticas de la Universidad de Boston.

Generalmente, una hipoteca de alto riesgo (o subprime mortgage, como se le conoce en inglés) es un préstamo con alta tasa de interés otorgado a solicitantes que no tiene

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