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Capuano: ‘Quiero cambiar al mundo’

Por Felicitas Baruch

Con un nombre y un rostro bien conocidos en la vida política de Massachusetts, Michael Everett «Mike» Capuano, es para muchos de sus colegas demócratas un fuerte candidato para ocupar la vacante que dejó en el senado la muerte de Ted Kennedy. En una época favorable a las novedades y a los cambios llenos de esperanzas que a veces no se concretan, el congresista de 57 años ha hecho de su experiencia la verdadera fortaleza que lo separa de sus contrincantes.

«Quiero cambiar al mundo», dice el político a El Planeta al dar cuenta de las razones que lo han llevado a postularse al Senado, al tiempo que insiste en que ese cambio requiere de experiencia.

«Es el trabajo que he hecho por 11 años en el Congreso. Es el mismo trabajo, son los mismos problemas. Demostré que he trabajo y puedo seguirlo haciendo».

Capuano se convirtió en Alcalde de su natal Somerville en 1990, fungiendo en el cargo por cinco términos, y en 1998 fue electo miembro del Congreso como representante del Octavo Distrito de Massachusetts, que incluye el norte de Boston, Cambridge y Somerville.

Tras seis mandatos, el pasado 18 de septiembre el legislador anunció su candidatura para buscar el asiento en el Senado enfrentando a tres rivales que continúan cobrando fuerza: la fiscal general Martha Coakley; el co-propietario del equipo de básquetbol local, Boston Celtics, Stephen Pagliuca; y el empresario social Alan Khazei.

La mayor diferencia con sus rivales, asegura, es que sigue siendo un hombre que vive y trabaja con la comunidad, y que por lo tanto conoce los problemas que afectan a la gente día a día.

«Mis prioridades siguen siendo las mismas de siempre, quiero ayudar a la gente trabajadora», dice el legislador.

«Hay que regresarle a la gente sus trabajos, hay mucha gente sin trabajo. El trabajo es el primer programa social que puedes tener: con trabajo puedes tener seguro de salud, puedes financiar una vivienda, puedes tener educación».

Y para crear empleos y atender las necesidades del país, explica Capuano, es necesario hacer cambios profundos en la política exterior.

«Quiero sacar al país de Irak y Afganistán, quiero que se deje de gastar el dinero ahí para que nos podamos enfocar en nuestras propias necesidades, eso es una prioridad», afirmó.

El político, egresado de la Escuela de Leyes de Boston College en 1976, ha hecho de su postura anti-bélica uno de sus mayores distintivos políticos, siendo uno de pocos legisladores que votaron en contra de enmiendas para financiar operaciones militares en Irak y Afganistán, algo que recuerda con orgullo y que dice, seguirá haciendo en el futuro.

«Hay muchas cosas que cambiar», agrega al referirse a las situaciones que en su opinión requieren acción inmediata en el país.

«Quiero ayudar a la comunidad latina, la inmigración es un problema grave, pero no es el único que enfrentan», apunta el candidato al Senado al hacer notar que los latinos padecen también carencia de servicios de salud, desempleo y falta de acceso a la educación.

«Los problemas que enfrenta la comunidad latina, fuera de la reforma de inmigración, que es un asunto vital, son los mismos que tienen todos los demás», explica el político, quien se pronuncia a favor de una reforma migratoria total que asegura, es la única manera poner solución al creciente problema y evitar que resurja con mayor fuerza en el futuro.

«La gente [inmigrante] ya está aquí. Si no arreglamos bien los problemas ahora, tendremos los mismos problemas en el futuro, y no es solo en beneficio de los inmigrantes, sino de todo el país», dice.

La postura de

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