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En 2025, el 63% de los hogares hispanos en Massachusetts enfrentó inseguridad alimentaria

Foto: Didier Provost / Unsplash

Los hogares hispanos de Massachusetts llevan seis años consecutivos encabezando las tasas de inseguridad alimentaria en el estado. En 2025, el 63% de esos hogares no tuvo acceso constante y confiable a alimentos suficientes, según el Massachusetts Food Access Report: Hunger on the Rise, publicado el 7 de abril de 2026 por The Greater Boston Food Bank (GBFB) y Mass General Brigham.

El informe, el sexto anual de este tipo, también revela que el 40% de todos los hogares del estado, aproximadamente 1,1 millones, experimentó inseguridad alimentaria en 2025. Esa tasa se ha más que duplicado desde 2019 y subió tres puntos porcentuales respecto al 37% registrado en 2024.

Los hispanos, los más golpeados desde hace seis años

La comunidad hispana no solo encabeza la crisis en 2025: lo ha hecho todos los años desde que comenzó este estudio. Con un 63% de inseguridad alimentaria, supera con creces las tasas de los hogares negros (51%) y de los hogares LGBTQ+ (58%), que también enfrentan niveles elevados.

Para una familia hispana promedio en Greater Boston, esto se traduce en decisiones cotidianas difíciles: pagar el alquiler o comprar comida, saltarse comidas para que alcance, o depender de despensas comunitarias para llegar al fin de mes. El informe indica que, en promedio, los hogares con inseguridad alimentaria necesitan $500 adicionales al mes para cubrir sus gastos básicos.

La inseguridad alimentaria también afecta desproporcionadamente a los niños: el 37% de los menores en Massachusetts vivió en hogares con acceso insuficiente a alimentos en 2025, frente al 33% del año anterior.

SNAP no alcanza: el 75% de sus participantes pide ayuda adicional

El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) sigue siendo una herramienta clave, pero sus beneficios no cubren las necesidades reales de las familias. El 75% de los participantes de SNAP en Massachusetts reportó que aún necesita apoyo alimentario adicional, y el 78% recibió menos de $300 al mes en beneficios.

A esto se suman recortes recientes en programas federales. Desde octubre de 2025, los alimentos que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) suministra a GBFB a través del programa TEFAP se redujeron casi un 36%. Esa brecha obliga a las familias a recurrir con mayor frecuencia a los bancos de alimentos y despensas comunitarias.

"Los datos muestran claramente que el hambre en Massachusetts va en aumento", dijo Lauren Fiechtner, MD, jefa de la División de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica de Mass General Brigham for Children y asesora sénior de salud e investigación de GBFB, en el informe publicado el 7 de abril. "Más personas luchan para cubrir sus necesidades, y aunque acceden a programas como SNAP y WIC, también indican que esos programas no son suficientes".

El costo del hambre para el sistema de salud

La inseguridad alimentaria no es solo un problema de acceso a comida: tiene consecuencias directas en la salud. Casi 8 de cada 10 adultos en hogares con inseguridad alimentaria en Massachusetts reportan al menos una enfermedad crónica, frente al 66% de quienes tienen acceso seguro a alimentos. Entre los niños, casi 6 de cada 10 en hogares con inseguridad alimentaria viven con alguna condición crónica, comparado con el 39% de sus pares con seguridad alimentaria.

El impacto económico también es significativo: hasta $1.600 millones del gasto en atención médica por visitas a salas de emergencia y hospitalizaciones de pacientes de MassHealth podrían estar relacionados con la inseguridad alimentaria, según el informe.

Además, el 57% de los hogares con inseguridad alimentaria reportó dificultad para costear alimentos saludables, un aumento respecto al 51% registrado en 2022.

Qué piden GBFB y Mass General Brigham al gobierno estatal

Ante estos datos, las dos organizaciones presentaron una serie de recomendaciones concretas a los legisladores de Massachusetts:

  • Aumentar la financiación estatal del Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia de Massachusetts (MEFAP) a $58 millones.
  • Destinar $30 millones al Department of Transitional Assistance (DTA) para contratar trabajadores sociales adicionales y mejorar la administración de SNAP.
  • Ampliar el acceso a WIC, Comidas Escolares Universales y el programa de Incentivos Saludables (HIP).
  • Invertir en iniciativas de Food is Medicine para prevenir enfermedades relacionadas con la alimentación.

"El objetivo es cambiar el papel de los programas públicos: de gestionar el hambre a prevenirla", afirmó Catherine D'Amato, presidenta y directora ejecutiva de GBFB, en el informe. "Debemos garantizar que las familias tengan un puente de regreso a la estabilidad económica para satisfacer sus necesidades de manera independiente y con dignidad".

El congresista Jim McGovern también reaccionó a los datos. "El alto costo de vida está obligando a las familias a elegir entre pagar el alquiler o comprar alimentos", declaró. "Los cambios federales a SNAP y Medicaid solo empeorarán esta crisis".

Cómo acceder a ayuda ahora

Si tú o tu familia necesitan apoyo alimentario, GBFB tiene una red de más de 900 organizaciones socias en todo Massachusetts, incluyendo despensas en East Boston, Chelsea, Lawrence, Lynn, Lowell y otras ciudades con alta concentración latina. Puedes encontrar la despensa más cercana en gbfb.org/need-food.

Además, si eres elegible para SNAP o WIC y aún no estás inscrito, puedes solicitar más información en el sitio del Department of Transitional Assistance de Massachusetts.

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