Un nuevo estudio de la empresa LendingTree reveló que pedir comida a domicilio a través de aplicaciones puede costar casi un 80% más que recogerla directamente en el restaurante.
Los padres con hijos menores de 18 años se encuentran entre quienes más utilizan este tipo de servicio. De hecho, 6 de cada 10 padres con niños pequeños ordenan comida a domicilio al menos una vez por semana, y un 43% dice hacerlo varias veces por semana, algo que muchos padres consideran práctico debido al ritmo y las demandas de la vida familiar.
Diferencias entre plataformas
El análisis comparó precios de comidas en varias ciudades de Estados Unidos en cadenas populares como Chick-fil-A, Chipotle, Starbucks, Taco Bell y Buffalo Wild Wings. Según el estudio, el costo promedio de una comida para recoger era de $11.71, pero al pedirla a domicilio el precio subía a $21.00, un aumento de $9.30 o 79.5%.
El estudio atribuye este incremento a las tarifas y comisiones que cobran las aplicaciones de entrega como DoorDash, Uber Eats y Grubhub.
Entre las aplicaciones analizadas, los aumentos promedio sobre el precio de recogida fueron:
- DoorDash: 83.3% más, equivalente a $9.75 adicionales.
- Uber Eats: 79.2% más, unos $9.27 extra.
- Grubhub: 75.7% más, cerca de $8.86 adicionales.
Comparación con otras opciones
El informe también encontró que pedir comida a domicilio puede ser 280% más caro que comprar comidas congeladas en el supermercado, cuyo costo promedio fue de $5.53, y 602% más caro que cocinar en casa, donde el costo promedio fue de $3.03 por comida.