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Congresista Pressley se reunió con emprendedores inmigrantes en Massachusetts para entender el impacto de las acciones de ICE

Akou Diabakhate, fundadora de un negocio local Bold Skin Babe, habla en una conferencia de prensa el 19 de febrero junto con la congresista Ayanna Pressley. Foto: Rosanna Marinelli.

Una tarde helada de febrero en Boston, la congresista demócrata Ayanna Pressley se sentó en un restaurante etíope del South End para escuchar a dueños de pequeños negocios sobre los desafíos que enfrentan en la ciudad.

Entre los participantes estuvo Julie King, dueña de Villa México Café. Su restaurante es considerado pionero de la comida mexicana auténtica en Massachusetts. King abrió su primer local en Woburn en 1999; años después operó desde una gasolinera en Beacon Hill —donde se ganó fama por lo que muchos clientes llamaban “los mejores burritos de Boston”— y, tras varios cambios, trasladó el restaurante al Financial District, donde continúa hoy.

“Quise compartir buena comida mexicana con Nueva Inglaterra con las recetas que me enseñaron mi mamá y mi abuela”, compartió King en la reunión. 

Sin embargo, King le dijo a El Planeta que la pandemia marcó un antes y un después para su restaurante en el distrito financiero. Antes atendía entre 200 y 250 clientes al día, pero con la caída de la asistencia presencial en la zona sus ventas se desplomaron y, con el tiempo, tuvo que recortar su plantilla de 10 empleados. Aseguró que el negocio aún no se recupera y que, en el último año, el alza de precios de insumos —como queso, tortillas, pollo y carne— y el clima migratorio han dificultado aún más contratar y retener personal. 

“Con mucho esfuerzo ahora atendemos alrededor de 80 personas al día”, dijo King. “Hemos tratado de mantener este negocio durante años, salir adelante y seguir aportando. Pero sentimos que al gobierno no le importa: ¿qué se está haciendo para ayudar a que los pequeños negocios se mantengan abiertos?”, compartió.

Julie King, dueña de Villa México Café, que ahora se encuentra en el Financial District. Foto: Cortesía de Villa México Café.

King forma parte de la fuerza laboral inmigrante en Massachusetts que según reportes representa, uno de cada cinco trabajadores en el estado es inmigrante, con una presencia destacada también en sectores como salud, transporte, manufactura, hospitalidad y ciencia.

En ese contexto, tras reunirse con dueños de negocios locales, la congresista Ayanna Pressley ofreció una conferencia de prensa el 19 de febrero. Allí resaltó el aporte de los pequeños negocios inmigrantes a la economía y dijo que buscaba amplificar sus historias y alertar sobre el daño que, según señaló, están enfrentando por los ataques de la administración Trump contra la comunidad inmigrante.

“Ahora mismo, muchos pequeños negocios inmigrantes están navegando un panorama incierto por políticas económicas caóticas —incluidos los aranceles de la Administración Trump— y se encuentran atrapados en la intersección de medidas antiinmigrantes y una economía hostil para los emprendedores, sus trabajadores y sus familias”, dijo Pressley.

Para Villa México Café, ese clima migratorio se está sintiendo. 

“Una trabajadora se fue en diciembre y se regresó a Colombia… y otras tienen sus procesos migratorios pendientes en el juzgado, pero ya no quieren ir porque salen de la cita y ahí los atrapan y se los llevan”, dijo King. En Massachusetts, Axios informó, con base en datos del Tribunal de Primera Instancia de Massachusetts, que en 2025 hubo al menos 614 arrestos en tribunales estatales por parte de ICE en cortes del Estado.

En Massachusetts, 91,400 emprendedores inmigrantes generan más de $3.1 mil millones al año en ingresos empresariales.

Para Elizabeth Sweet, directora ejecutiva de la MIRA Coalition, ese aporte está bajo presión ante medidas que buscan recortar o poner fin a protecciones migratorias como el Temporary Protected Status (TPS), un estatus del que dependen muchas personas para vivir y trabajar legalmente en EE. UU., incluidas casi 40,000 personas con TPS que son emprendedoras a nivel nacional.

“Muchos dueños de pequeños negocios inmigrantes han invertido su dinero, tiempo y energía en salir adelante, y podrían perder su capacidad de trabajar si se termina el TPS”, dijo Sweet. “Es preocupante escuchar a estos emprendedores, que han levantado a sus comunidades, generado empleo y sostenido a sus seres queridos, expresar miedo por lo que podría ocurrir”.

En un país donde los inmigrantes representan casi el 20% de la fuerza laboral, la Casa Blanca y varios congresistas republicanos sostienen que, para priorizar a los trabajadores estadounidenses, se debe deportar a inmigrantes indocumentados.

En Massachusetts Pressley cuestionó esa narrativa. En referencia a los dueños de negocios inmigrantes con los que se reunió, sostuvo que algunos de esos emprendedores también buscan apoyar a la fuerza laboral estadounidense.  

“Escuchamos a personas originarias de Senegal, Palestina, Haití, El Salvador y México… gente brillante: abogados, intérpretes, que hablan cuatro idiomas… Trajeron sus sueños y talentos a este país”, dijo. “Contratan a ciudadanos estadounidenses. Son el motor de nuestra economía, nuestra cultura y nuestro día a día”.

En Villa México Café han contratado a jóvenes estadounidenses en el pasado. Pero la dueña contó que, aunque ha intentado seguir buscando personal local, se le ha hecho difícil por experiencias previas: dice que algunos candidatos piden salarios más altos de los que el negocio puede sostener —“te llegan pidiendo $20 la hora”— y quieren funciones muy específicas. “Si yo limpio mesas, solo limpio mesas; si yo barro, solo barro”, relató.

También explicó que muchos trabajadores inmigrantes llegan con otra actitud diciendo “aquí hacemos de todo… no se preocupe”, desde limpiar y barrer hasta ayudar donde haga falta. Para King, esa flexibilidad es clave en un negocio pequeño, donde incluso la dueña se suma a las tareas del día a día.

Qué está haciendo Massachusetts 

Mientras Massachusetts busca definir cómo responder al impacto económico y laboral de la incertidumbre migratoria, King señaló que la reunión con autoridades y otros dueños de negocios fue un paso positivo. Sin embargo, le gustaría ver resultados concretos: No se presentó un plan de acción ni se detallaron próximos pasos, aunque valoró que, al menos, los líderes como la congresista estén escuchando a los pequeños comercios.

Por ahora, organizaciones locales como Pathway for Immigrant Workers que trabajan directamente con empleadores recomiendan enfocarse en medidas prácticas para sostener la fuerza laboral.

“Los empleadores quieren cumplir la ley y apoyar a sus equipos, y eso implica estar preparados, hacer bien el cumplimiento del formulario I-9 y entender las opciones migratorias viables. En Pathway for Immigrant Workers trabajamos junto a los pequeños negocios para estabilizar su fuerza laboral mediante patrocinio legal basado en el empleo y una orientación práctica, enfocada en soluciones”, dijo Leslie Ditrani, de Pathway for Immigrant Workers.

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