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La esposa estadounidense de un hombre irlandés detenido por ICE pide su liberación

Seamus Culleton. (Photo courtesy Ogor Winnie Okoye)

Por Patrick Madden

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La esposa de Seamus Culleton, un irlandés de 38 años que ha vivido en el área de Boston por casi dos décadas, pidió a las autoridades federales de inmigración que lo liberen tras su detención en septiembre. Culleton, dueño de un negocio de yesería (plastering) en Wakefield, fue arrestado por agentes de ICE el 9 de septiembre frente a un Home Depot en Saugus. Según su esposa, Tiffany Smith, él estaba en proceso de solicitar la green card cuando fue detenido y trasladado a Texas, donde permanece bajo custodia.

“Tratamos de hacer todo de la manera correcta”, dijo Smith, quien es ciudadana estadounidense, al pedir que al menos les permitan completar el trámite. Smith y su abogada, Ogor Winnie Okoye, ofrecieron una conferencia de prensa el miércoles para visibilizar el caso y presionar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que revoque una orden de deportación emitida por un juez de inmigración. La pareja se casó en abril de 2025 y Culleton solicitó la residencia poco después; su abogada añadió que ya contaba con permiso de trabajo. De acuerdo con Okoye, USCIS había programado entrevistas para el proceso en noviembre y diciembre, pero fueron canceladas porque Culleton lleva casi cinco meses en custodia de ICE.

“Pedimos su liberación inmediata para que pueda completar el proceso de ajuste de estatus y convertirse en residente permanente legal de Estados Unidos”, dijo Okoye.

La abogada sostuvo que, en el pasado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha permitido que algunos solicitantes terminen su trámite de residencia y ha aplicado “discreción favorable” en casos de familiares directos de ciudadanos estadounidenses que se quedaron en el país más tiempo del permitido.

Okoye explicó que Culleton ingresó a Estados Unidos en 2009 bajo un programa de exención de visa para turistas, pero permaneció más allá de los 90 días autorizados. Tras su arresto, fue trasladado primero a una instalación de ICE en Burlington, luego a Buffalo (Nueva York) y finalmente al fuerte militar Fort Bliss, en El Paso, Texas. En una entrevista con la emisora pública irlandesa RTÉ desde detención, describió las condiciones como “asquerosas” y una “pesadilla”.

Durante la conferencia de prensa, Okoye dijo que el caso se ha vuelto un laberinto legal: aseguró que un juez ordenó su liberación en noviembre tras fijar una fianza de 4.000 dólares —que su esposa pagó—, pero que ICE aun así lo mantuvo retenido. También afirmó que las autoridades presentaron documentos que indicarían que Culleton aceptó su deportación, aunque ella sostiene que su cliente nunca los vio ni los firmó.

Okoye añadió que peticiones anteriores —basadas en violaciones al debido proceso y detención ilegal— no prosperaron, pero que evalúa otras vías legales. Desde DHS, la secretaria adjunta de Asuntos Públicos, Tricia McLaughlin, rechazó que hubiera trato injusto y afirmó que a Culleton se le ofreció la opción de regresar de inmediato a Irlanda, pero que eligió permanecer bajo custodia. “Tener una solicitud de green card pendiente y autorización de trabajo no equivale a tener estatus legal en nuestro país”, dijo.

El caso ha generado preocupación creciente en Irlanda. Según Politico, el primer ministro Micheál Martin aseguró que hará “todo lo que podamos” para lograr su liberación. En paralelo, ICE reporta que casi 70.000 personas están actualmente detenidas en centros migratorios en todo el país.

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