La Alcaldía de Worcester volvió a marcar un límite claro frente a la aplicación federal de leyes migratorias. Desde el 4 de febrero de 2026, el municipio actualizó su política sobre ICE, prohibiendo que agentes federales utilicen propiedades de la ciudad —incluidos parques, estacionamientos, garajes y edificios municipales— para organizar o preparar operativos de inmigración civil.
El City Manager Eric D. Batista compartió el clima de miedo que, según dijo, están generando los operativos federales en comunidades de todo el país.
“Estamos viendo eventos horribles desarrollarse en todo Estados Unidos mientras ICE continúa causando estragos en comunidades sin ningún respeto por la humanidad”, afirmó Batista. “Por eso era necesario reafirmar y fortalecer la política que regula cómo nuestra ciudad interactúa con agentes federales”.
La medida amplía una orden ejecutiva emitida en mayo de 2025 y refuerza la posición de Worcester como una ciudad que no colaborará con la aplicación civil de leyes migratorias a nivel local.
Qué incluye la nueva política
Con la enmienda, la ciudad deja explícito que:
- ICE no podrá usar ninguna propiedad municipal como punto de reunión, base logística o espacio de preparación para operativos migratorios civiles.
- Ningún recurso municipal será utilizado para este tipo de acciones, incluyendo acceso a registros, información o áreas no públicas de edificios de la ciudad.
- La Policía de Worcester deberá verificar la identidad de los agentes federales cuando responda a llamadas relacionadas con ICE.
- Cualquier grabación de cámaras corporales de la policía que muestre a agentes federales realizando operativos migratorios civiles deberá hacerse pública.
- La ciudad no firmará acuerdos 287(g), que permitirían a policías locales actuar como agentes de inmigración.
La política también reafirma que ni empleados municipales ni agentes policiales pueden preguntar por el estatus migratorio de una persona ni detenerla únicamente por una orden de detención migratoria civil.
Batista explicó que la enmienda responde a un aumento “descontrolado” de la aplicación de leyes migratorias civiles y subrayó que Worcester no permitirá que sus espacios públicos sean utilizados para ese fin.
“No se utilizarán recursos municipales para la aplicación federal de leyes migratorias civiles. Las tácticas que se están usando ahora mismo socavan nuestra capacidad de trabajar con la comunidad”, agregó.
La actualización también se alinea con una orden emitida en enero por la gobernadora Maura Healey, que prohíbe a ICE utilizar instalaciones estatales para operativos migratorios civiles.
Con esta decisión, Worcester se posiciona como una de las ciudades de Massachusetts más firmes en limitar la cooperación con ICE. Aunque los arrestos en espacios públicos por parte de agentes federales aún pueden ocurrir, la ciudad dejó claro que no facilitará ni respaldará esas acciones.