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Bad Bunny reafirmó como suena Estados Unidos

Por primera vez en la historia, un álbum en español ganó el Grammy a Álbum del Año. Artículo escrito por Luis Miguel Messianu, voz clave en cultura, identidad y comunicación

Imagen cortesía del autor

Por Luis Miguel Messianu

En los premios Grammy el mundo escuchó español, no como acento, no como traducción, sino como el latido de una nueva América.. Bad Bunny hizo que la justicia cultural pareciera inevitable.

Esto fue más que un premio. Fue un ajuste de cuentas. Durante décadas, la música latina ha llenado pistas de baile en todo el mundo, pero rara vez sus escenarios más prestigiosos. Y, sin embargo, aquí estamos: un artista puertorriqueño, orgullosamente él mismo y sin pedir permiso al mundo, redefiniendo lo que significa hacer música “estadounidense” en el siglo XXI.

Bad Bunny no solo logró el crossover, sino que Estados Unidos se puso al día.

Su ascenso nunca ha sido sobre encajar, sino sobre abrirse paso. Su español no espera traducción. Rapea sobre amor y poder, género e identidad, desamor y esperanza, con la honestidad de quien se niega a ser empaquetado para la comodidad ajena. Cada letra, cada gesto, cada titular dice lo mismo: nuestra cultura no necesita permiso para pertenecer aquí.

Y el momento de esta victoria no podría ser más poético. En pocos días Bad Bunny subirá al escenario del medio tiempo del Super Bowl, uno de los eventos más vistos y escrutados del planeta, y seguro cantará en español. La NFL se mantuvo firme a su lado pese a la reacción y presión política. Millones verán a un artista puertorriqueño, en su propio idioma, en sus propios términos, en el centro literal del espectáculo estadounidense.

Más que un performance, es revolución.

Es la culminación de una verdad larga e imparable: la presencia latina en Estados Unidos es parte de su estructura. La voz de Bad Bunny es parte de la identidad, la política, el arte y la vida en esta nación. Su música se ha convertido en estandarte para quienes han sido visibles durante mucho tiempo, pero no escuchados.

En estos tiempos, esta victoria importa porque no se trata solo de los Grammy, sino de quién define la cultura. Le dice a cada niño latino que creció cambiando entre inglés y español, a cada familia inmigrante que construyó una vida entre dos mundos, que ahora ellos son la melodía.

El triunfo de Bad Bunny es la prueba de lo que siempre supimos: el español aqui es fundacional. Nuestra comida, nuestras historias, nuestros acentos, nuestros beats no compiten con la cultura estadounidense; la completan.

El Grammy de anoche no fue solo un premio, fue una declaración. Cuando Bad Bunny subió al escenario no sostuvo un premio, mas bien sostenía un espejo frente a un país que por fin empieza a reconocerse.

Una América que se parece a nosotros, suena como nosotros y sueña y baila en dos idiomas.

El futuro de esta nación siempre ha sido bilingüe. Anoche, Bad Bunny cantó lo suficientemente fuerte para que el mundo lo escuchara.

Luis Miguel Messianu es uno de los creativos más influyentes de la publicidad multicultural en Estados Unidos. Es reconocido por redefinir cómo las marcas se conectan con audiencias hispanas. Messianu es una voz clave en cultura, identidad y comunicación.

 

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