La gobernadora Maura Healey exigió esta semana a dos aerolíneas privadas que cesen su colaboración con el United States Immigration and Customs Enforcement (ICE, por sus siglas en inglés) en vuelos destinados a trasladar rápidamente fuera del estado a personas detenidas, la mayoría de las cuales no enfrentan cargos ni tienen condenas criminales.
La petición fue dirigida a los directores ejecutivos de GlobalX Airlines y Eastern Air Express, compañías que han estado operando vuelos chárter para ICE desde el Hanscom Field airport. Healey señaló que estos traslados separan a residentes de Massachusetts de sus familias, redes de apoyo y abogados, y dificultan su acceso al debido proceso.
¿Las aerolíneas se benefician?
En su carta, la gobernadora también cuestionó el costo que estas operaciones representan para los contribuyentes, al tiempo que las aerolíneas privadas obtienen ganancias millonarias por prestar servicios al gobierno federal.
“En nombre de los contribuyentes estadounidenses, también me resulta incomprensible que la Administración Trump esté eligiendo gastar cientos de millones de dólares en aviones privados para obstaculizar el debido proceso de las personas, al mismo tiempo que niega beneficios alimentarios, recorta el acceso a la atención médica y aumenta los costos para todos mediante aranceles costosos", comunicó Healey.
Avelo Airlines, que anteriormente realizaba vuelos para ICE en el estado, anunció el 6 de enero de 2026 que dejará de operar vuelos chárter de deportación para ICE. El director ejecutivo, Andrew Levy, señaló en un correo interno que aunque el contrato con el gobierno parecía una fuente segura de ingresos, en la práctica expuso a la aerolínea a una controversia pública y no garantizó ganancias constantes.
En una carta previa por parte del Estado de Massachusetts enviada el 12 de diciembre de 2025 a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y al director interino de ICE, Todd Lyons, Healey ya había calificado estas prácticas como “intencionalmente crueles”.
Datos oficiales indican que hasta noviembre de 2025, Hanscom Field fue escenario de al menos 114 vuelos de ICE, más del doble de los registrados en 2024. Las personas detenidas eran trasladadas desde centros como la cárcel del condado de Plymouth hacia instalaciones en estados como Texas y Luisiana, en algunos casos pocas horas después de su arresto.
"Al contratar con ICE para ejecutar estos vuelos, ustedes están lucrando con estas tácticas antiestadounidenses y facilitando la obstrucción del debido proceso", agregó la gobernadora de Massachusetts.
ICE opera vuelos a través de terceros
ICE no tiene aviones propios. En su lugar, trabaja con un intermediario o broker de aerolíneas, que luego contrata a varias compañías privadas para operar los vuelos.
Massport, que administra el aeropuerto, afirmó que no sabe con anticipación cuándo se van a realizar esos vuelos y tampoco participa en su organización.
Además, como Hanscom es un aeropuerto de uso público, no puede impedir que ciertos vuelos aterricen o despeguen, incluidos los vuelos del gobierno federal o de ICE. Según la agencia, no tiene poder para bloquear estos vuelos.