En los últimos años, las escuelas públicas chárter han ganado mayor visibilidad en el sistema educativo de Massachusetts y se han convertido en una alternativa atractiva para muchas familias, gracias a sus modelos educativos flexibles y su enfoque en el rendimiento académico. Ese reconocimiento se refleja en los rankings de U.S. News & World Report: En la edición 2023–2024, 19 escuelas chárter se ubicaron entre las 100 mejores escuelas secundarias públicas del país, y en 2025, 11 escuelas chárter de Massachusetts figuran entre las 100 mejores del estado, incluyendo Pioneer Valley Chinese Immersion (#2), Sturgis (#4) y Excel (#44).
Aunque funcionan con fondos públicos y no cobran matrícula, las escuelas chárter operan con mayor autonomía. Esto les permite diseñar programas educativos propios, ajustar calendarios escolares, innovar en métodos de enseñanza y crear culturas escolares distintas. A cambio de esa flexibilidad, enfrentan un alto nivel de supervisión estatal y deben demostrar resultados concretos para poder continuar operando.
En Massachusetts, la mayoría de las escuelas chárter —conocidas como Commonwealth charters— son supervisadas directamente por el Departamento de Educación Primaria y Secundaria del estado. Cada cinco años deben pasar por un riguroso proceso de renovación, y aquellas que no cumplen con los estándares académicos pueden ser cerradas.
Resultados académicos y acceso a la universidad
Distintas investigaciones y datos recientes confirman el impacto académico de muchas escuelas públicas chárter en Massachusetts, especialmente en ciudades como Boston.
Los resultados del MCAS 2025 refuerzan esta tendencia: cinco distritos chárter —entre ellos Excel Academy East Boston y Libertas Academy Springfield— figuran entre los 13 a nivel estatal que lograron recuperar por completo el rendimiento en inglés y matemáticas previo a la pandemia.
Estas escuelas han mostrado avances notables en matemáticas, lectura, puntajes del SAT, participación en cursos avanzados y acceso a la universidad, con una mayor proporción de estudiantes que continúa estudios universitarios en comparación con escuelas del distrito.
Investigaciones más recientes también indican que, tanto en zonas urbanas como no urbanas, los estudiantes de escuelas chárter tienen más probabilidades de matricularse y graduarse de la universidad, incluso en contextos donde los resultados en exámenes estandarizados no siempre muestran grandes diferencias.
Un enfoque en equidad e inclusión
Otro aspecto clave es la población estudiantil que atienden. Las escuelas públicas chárter suelen reflejar la diversidad de las comunidades donde operan y matriculan a un porcentaje elevado de estudiantes de bajos ingresos, aprendices del idioma inglés y alumnos con discapacidades. Para muchos defensores, esto demuestra su compromiso con reducir brechas educativas históricas que afectan a estudiantes afroamericanos, latinos y de familias trabajadoras.
Además, estas escuelas están obligadas por ley a aceptar estudiantes sin discriminación y a ofrecer servicios adecuados a quienes tienen necesidades especiales, al igual que cualquier otra escuela pública.
¿Por qué las familias las eligen?
Entre las razones más comunes están el tiempo adicional de aprendizaje —como jornadas más largas, años escolares extendidos o programas de tutoría— y la variedad de modelos educativos disponibles. Algunas escuelas chárter tienen enfoques académicos muy estructurados, mientras que otras apuestan por el aprendizaje basado en proyectos, temas específicos o metodologías más creativas.
Cuando la demanda supera la cantidad de cupos, el ingreso se decide mediante lotería, un proceso que busca garantizar igualdad de acceso. En muchas ciudades, la alta participación en estas loterías refleja que un número creciente de familias ve a las escuelas públicas chárter como una opción educativa valiosa para sus hijos.