La gobernadora Maura Healey ha decidido suspender temporalmente el cierre de dos hospitales estatales en Massachusetts incluyendo el Pappas Rehabilitation Hospital for Children, en Canton, y el Pocasset Mental Health Center, en Bourne, Cape Cod, que figuraban en el presupuesto del año fiscal 2026 con planes para su cierre.
Sin embargo, la resistencia de la comunidad y las preocupaciones sobre el impacto en los servicios de salud llevaron a Healey a reconsiderar su postura. El 25 de febrero, Healey comunicó que se suspenden los planes de cierre para ambos centros. Esta pausa permitirá llevar a cabo una evaluación más profunda con la participación de pacientes, familias, trabajadores y profesionales del sector salud.
Pappas Rehabilitation Hospital for Children
El Pappas Rehabilitation Hospital for Children es un centro especializado en la rehabilitación de niños con discapacidades físicas y condiciones médicas complejas. El gobierno había propuesto cerrar este hospital debido a su deterioro estructural y la necesidad de mejorar la atención a pacientes con condiciones complejas. Se esperaba un ahorro de $31 millones al trasladar los programas a un hospital estatal en Westfield.
Sin embargo, la comunidad y los líderes de sindicatos han argumentado que el cierre tendría un impacto en las familias que dependen de los servicios especializados que ofrece Pappas. Durante su visita al hospital, Healey escuchó historias de pacientes que han mejorado significativamente gracias a la atención personalizada y el entorno terapéutico que da el centro.
Pocasset Mental Health Center
El Pocasset Mental Health Center en Bourne, Cape Cod, también estaba programado para cerrar debido a su bajo uso. Sin embargo, legisladores y proveedores de salud dicen que esto se debe en parte a la suspensión de un programa hospitalario parcial en 2024.
La comunidad ha expresado su preocupación por el impacto que el cierre tendría en los servicios de salud mental en Cape Cod, donde ya existen desafíos para acceder a atención especializada. Los defensores que abogan por mantener abierto el centro argumentan que es crucial para garantizar que los residentes de la región tengan acceso a servicios de salud mental adecuados.
El propósito de pausar estos cierres es asegurar que se mantengan servicios de calidad, teniendo en cuenta los recursos disponibles y las necesidades particulares de cada comunidad.