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¿Qué es la ansiedad social, sus causas y cómo se controla?

La ansiedad social es más común de lo que se cree. Imagen de referencia vía Pexels

La Dra. Juanita Guerra, psicóloga clínica de New Rochelle, Nueva York, habla sobre la importancia de abordar estos miedos a tiempo: «Todos los miedos y ansiedades tienen causas subyacentes que pueden abordarse terapéuticamente», afirma, advirtiendo de que la ansiedad no tratada puede llegar a ser debilitante.

¿Qué es la ansiedad social?

Definida como un miedo intenso y persistente a las situaciones sociales debido al temor a ser juzgado, avergonzado o humillado, la ansiedad social suele hacer que las personas eviten esos escenarios. «Esto lleva a evitar situaciones sociales que produzcan ansiedad o a soportarlas con un miedo y una ansiedad intensos«, señala la Dra. Guerra.

Los efectos dominó del trastorno de ansiedad social no tratado incluyen un mayor riesgo de depresión y trastornos por consumo de sustancias, destaca la Dra. Elizabeth Hoge de la Universidad de Georgetown.

A diferencia de la ansiedad generalizada, la ansiedad social gira en torno a las interacciones sociales. «Se desencadena por la anticipación o preparación asociada con estar con otras personas«, explica la doctora Joanne Broder, psicóloga especializada en medios de comunicación y miembro de la Asociación Americana de Psicología.

¿Qué puede causar ansiedad social?

Hablar en público, conocer gente nueva o incluso las interacciones cotidianas pueden desencadenar una ansiedad profunda.

Las raíces de la ansiedad social son polifacéticas. La Dra. Broder apunta a experiencias pasadas de rechazo, vergüenza, acoso o cambios significativos como un nuevo colegio o trabajo.

La genética también desempeña un papel; las personas con antecedentes familiares de trastornos de ansiedad están más predispuestas. Los factores ambientales durante la infancia, como los conflictos familiares o una disciplina severa, también contribuyen.

¿Cómo se puede controlar?

El control de la ansiedad social, especialmente en sus formas más leves, comienza con la preparación. La Dra. Broder sugiere comprender y ensayar las próximas interacciones sociales. Los mantras sencillos para darse ánimos a uno mismo también pueden reforzar la confianza.

Reconocer que otras personas pueden compartir ansiedades similares puede ser reconfortante. La terapia de exposición, enfrentarse activamente a situaciones sociales y participar en ellas, destaca como una estrategia eficaz. La clave es una exposición gradual, que permita al individuo darse cuenta de que sus miedos suelen ser exagerados en comparación con la realidad.

Para quienes sospechen de una forma más grave de trastorno de ansiedad social, la ayuda profesional es crucial. Se recomienda pedir consejo a un médico de atención primaria, que puede remitirle a un tratamiento especializado.

La terapia cognitivo-conductual, la terapia de conversación y, en algunos casos, la medicación, constituyen la columna vertebral de un tratamiento eficaz.

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