La mujer se encuentra bajo acusación de homicidio involuntario y puesta en peligro de menores
En Chelsea, Massachusetts, una mujer de 25 años, Jennifer Prudencio, se encuentra bajo acusación de homicidio involuntario y puesta en peligro de menores luego del fallecimiento de su hijo de tres años, Yael Guardado-Prudencio, en circunstancias desgarradoras. Durante su comparecencia inicial ante el tribunal, Prudencio, quien ha declarado su inocencia, fue sujeta a una fianza de 100,000 dólares.
Según el fiscal del condado de Suffolk, los hechos que llevaron al estado crítico y posterior muerte de Yael fueron revelados durante la audiencia.
Los hechos
Se informó que Prudencio dejó a su hijo al cuidado de sus hermanos mayores, de tan solo 7 y 8 años, mientras ella pasaba varias horas en un bar cercano en Revere. El niño, quien sufría de un trastorno convulsivo y hemofilia, comenzó a vomitar sangre esa misma noche. A pesar de los graves síntomas, Prudencio no regresó a casa de inmediato y pasó la noche en casa de su novio en Somerville. Al regresar a la mañana siguiente, encontró a su hijo sin vida.
La fiscalía enfatizó que la madre dejó a sus hijos en una situación de desamparo, entregándose a la bebida durante horas, lo que evidencia un claro acto de negligencia. Esta trágica situación ha dejado a la comunidad consternada y cuestionando cómo pudo ocurrir tal descuido.
Tras el fatídico incidente, el Departamento de Infancia y Familias ha tomado la custodia de emergencia de los otros hijos de Jennifer para garantizar su bienestar mientras se lleva a cabo la investigación. Un portavoz de la agencia confirmó que están supervisando el cuidado de los niños afectados.
Durante la audiencia en el tribunal, se impusieron estrictas condiciones a Prudencio, incluyendo la prohibición de contacto con testigos del caso y la supervisión obligatoria mediante un dispositivo GPS, dada la gravedad de las acusaciones.