Febrero está a punto de terminar, pero no sin antes deleitarnos con un último espectáculo astronómico: el plenilunio del mes, que tendrá lugar el próximo sábado día 24.
El plenilunio de febrero recibe el nombre de Luna de Nieve, una de las 12 lunas llenas anuales, que en esta temporada nos recuerda las grandes nevadas del invierno.
¿A que se debe el nombre Luna de Nieve?
La luna llena de febrero fue llamada Luna de Nieve por muchas culturas nativas americanas debido a las fuertes nevadas que suelen ocurrir durante estos días.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, febrero es el mes con más nieve en Estados Unidos.
También se han utilizado otros nombres para la Luna llena de febrero, como Luna Hambrienta, como solían llamarla los Cherokee, describiendo el momento de escasez de alimentos durante el período tardío del invierno, y otros nombres como Luna de Tormenta, Luna de Lobo y Luna de Velas, según la NASA .
Algunas recomendaciones para apreciar mejor el fenómeno astronómico
El punto máximo de iluminación de la luna llena tendrá lugar el sábado día 24 de febrero a la media noche, aunque el plenilunio en sí mismo será visible durante toda la noche, saliendo por el este con la puesta del Sol y poniéndose por la mañana en el horizonte dirección oeste.
La Luna se verá a simple vista desde cualquier parte del mundo que goce de buenas condiciones meteorológicas. No se requiere ninguna herramienta astronómica en particular para observar este evento, no obstante, estos pueden mejorar la experiencia: por ejemplo, un buen telescopio permitirá verla con todos sus detalles.
Las zonas de poca contaminación lumínica mejoran la calidad de la observación, como suelen ser las áreas rurales, ya que la Luna se verá con más claridad. Ten en cuenta que, debido a su intensa luminosidad, tus ojos pueden necesitar unos instantes para adaptarse a la oscuridad del entorno.