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Por qué duele la cabeza al hacer ejercicio y cómo podemos evitarlo

El ejercicio físico, siendo un componente vital de un estilo de vida saludable, a veces provoca efectos secundarios indeseables como dolores de cabeza. En esta oportunidad analizaremos las posibles causas de los dolores de cabeza tras el ejercicio y algunas medidas preventivas a tomar en cuenta.

La deshidratación es un catalizador frecuente de las cefaleas post-entrenamiento. Al realizar actividades físicas, nuestro cuerpo pierde agua y electrolitos esenciales a través del sudor. Imagen de roxanawilliams1920 en Pixabay.

El ejercicio físico, siendo un componente vital de un estilo de vida saludable, a veces provoca efectos secundarios indeseables como dolores de cabeza. En esta oportunidad analizaremos las posibles causas de los dolores de cabeza tras el ejercicio y las medidas preventivas, según un análisis de Medical News Today.

Los síntomas de la migraña se caracterizan por un dolor pulsátil en la cabeza, hipersensibilidad a la luz y el sonido, náuseas, vómitos y fatiga.

Entre los posibles desencadenantes se encuentran una demanda repentina de oxígeno debida a un inicio brusco del entrenamiento, un nivel bajo de azúcar en sangre, la deshidratación o los cambios en la dieta.

Según el análisis de Medical News Today, los dolores de cabeza después del ejercicio pueden aparecer por múltiples razones como:

Las condiciones de calor o a altitudes elevadas

Hacer ejercicio en condiciones de calor o bajo la luz solar directa también puede provocar dolores de cabeza. La sudoración excesiva a altas temperaturas puede provocar deshidratación. La luz solar intensa también puede provocar cefaleas y migrañas.

Las cefaleas primarias de esfuerzo, un tipo único de cefalea vinculada a la actividad física, carecen de factores causales ocultos. Este tipo de cefalea puede inducir dolor en ambos lados de la cabeza, a menudo acompañado de una sensación pulsátil. La duración de las molestias puede oscilar entre unos breves 5 minutos y unas prolongadas 48 horas, reflejando las características de la migraña .Cabe destacar que estos dolores de cabeza son más frecuentes cuando se hace ejercicio en condiciones de calor o a altitudes elevadas.

Sin embargo, existen cefaleas de esfuerzo secundarias, sintomáticas de una complicación de salud subyacente. Las causas profundas pueden ser cardiopatías, hemorragias cerebrales, desgarros arteriales, lesiones cerebrales o tumores.

La deshidratación

La deshidratación es un catalizador frecuente de las cefaleas post-entrenamiento. Al realizar actividades físicas, nuestro cuerpo pierde agua y electrolitos esenciales a través del sudor. La incapacidad para recuperar estos líquidos puede provocar deshidratación y, por consiguiente, dolores de cabeza. Los síntomas de la deshidratación incluyen sed, fatiga, orina de color amarillo oscuro, disminución de la diuresis, sequedad de boca, irritabilidad y mareos.

Mala postura durante los entrenamientos

Las cefaleas tensionales, la variante más común de dolor de cabeza, también pueden estar relacionadas con el ejercicio físico. Una mala postura durante los entrenamientos o una distensión muscular pueden desencadenar estas cefaleas.

El estrés

El estrés también contribuye en gran medida a las cefaleas tensionales. Las cefaleas tensionales se caracterizan por un dolor de leve a moderado, una aparición gradual, molestias en el cuello y la cabeza, y un dolor constante que puede presentarse como un dolor sordo o una sensación de pinzamiento alrededor de la cabeza.

El ayuno

Además, hacer ejercicio con el estómago vacío puede provocar un descenso de los niveles de azúcar en sangre, lo que desencadena dolores de cabeza. El cerebro depende en gran medida de un suministro constante de glucosa, y su deficiencia puede provocar dolores de cabeza, acompañados de otros síntomas como náuseas, confusión, sudoración, mareos, temblores y hambre.

Estas son algunas recomendaciones

El dolor de cabeza desencadenado por el deporte, es más frecuente en personas que viven en lugares altos, cálidos, con mucha humedad, por lo que es recomendable en estos casos evitar esos ambientes a la hora de ejercitarse.

En lo que se refiere a la hipoglucemia, es importante iniciar la práctica de actividad con unos niveles adecuados de azúcar en sangre lo ideal es haber comido una hora y media antes del ejercicio y con una buena hidratación, es decir, hidratarse antes, durante y después del ejercicio. Finalmente, se recomienda hacer ejercicio “progresivamente” y que la ropa sea adecuada: que sea cómoda y que transpire.

Es recomendable moderar el ejercicio o hacer un calentamiento previo, con el objetivo de evitar que se produzca un aumento excesivo de la frecuencia cardiaca.

Y la regla de oro que  no puede faltar, es importante que consulte a un especialista ante cualquier duda o malestar. En algunos casos los dolores de cabeza no siempre están directamente relacionados con el esfuerzo físico, sino que también pueden indicar problemas de salud subyacentes.

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