La aspiración de muchos jóvenes de adquirir casas grandes se ha convertido en un sueño cada vez más inalcanzable.
Los altos precios de las viviendas y las elevadas tasas de interés hipotecarias complican esta aspiración para los Millennials y la Generación Z.
A esto se suma que los Baby Boomers mantienen ocupadas muchas de estas viviendas grandes, limitando de esta manera las opciones para las jóvenes familias.
Desigualdad en propiedad de casas grandes
Hace diez años, las familias jóvenes tenían las mismas probabilidades que los nidos vacíos de ser propietarios de casas grandes. Pero ahora, la historia es diferente.
Según datos del Censo 2022, los Baby Boomers, de 58 a 76 años, están cambiando esta tendencia.
Un estudio que publicó Redfin hoy muestra que:
- Baby Boomers sin hijos en casa poseen el 28% de las casas grandes.
- Millennials (de 26 a 41 años) con hijos solo poseen el 14%.
- Las familias Gen Z (de 42 a 57 años) apenas el 0,3% de casas con tres habitaciones o más.
Esta disparidad en la propiedad de viviendas refleja los cambios demográficos y la creciente dificultad para que las generaciones jóvenes accedan a viviendas más grandes.
Las bajas tasas hipotecarias benefician a los Baby Boomers
Los Baby Boomers tienen un apego emocional con sus hogares.
«Los Boomers aman sus casas. Incluso si quisieran venderlas, es prohibitivamente caro para muchos Millennials»,
explicó Sheharyar Bokhari, economista senior de Redfin, a CNN.
Bokhari agregó que «estas son casas grandes con solo una o dos personas viviendo allí, generalmente las compraron hace tiempo, por lo que tienen valor».
Además del apego emocional, los Boomers se benefician de las bajas tasas hipotecarias.
Según ICE Mortgage Technology, más del 90% de los propietarios actuales tienen tasas hipotecarias del 6% o menos.
Con las tasas actuales rondando el 6,6%, vender y comprar una vivienda más pequeña con una tasa hipotecaria más alta no resulta atractivo para los Baby Boomers.
Esperanza para las generaciones jóvenes
Aunque la situación actual puede desanimar a las familias jóvenes, hay esperanza de mejora en el futuro.
Según Sheharyar Bokhari, se prevé que las tasas hipotecarias disminuyan en 2024, lo que podría incentivar a algunos propietarios a vender sus casas grandes.
Sin embargo, Bokhari advierte que el aumento de la oferta de viviendas será lento y gradual.
El desafío de la propiedad de vivienda pesa sobre las generaciones jóvenes, mientras los Baby Boomers se aferran a sus grandes casas.
A pesar de los obstáculos económicos y emocionales, se espera una mejora en la asequibilidad en el futuro. Mientras tanto, las familias jóvenes deben mantener la paciencia y seguir buscando oportunidades para alcanzar el sueño de tener una casa propia.