El Festival Betances, la celebración cultural latina más antigua de Nueva Inglaterra, regresó al South End, el sábado 15 de julio, y se convirtió en un encuentro vibrante que honró la herencia puertorriqueña y celebró su 50 aniversario con el tema «Salsa en el 23».
La jornada fue organizada por los Inquilinos Boricuas en Acción (IBA), una organización sin fines de lucro, que atrajo a una multitud de latinos y especialmente puertorriqueños.
Durante el evento, Vanessa Calderón-Rosado, la directora ejecutiva de IBA, compartió su alegría sobre el festival. “Este año decidimos hacer un evento completamente de salsa celebrando el Caribe con salsa caribeña de Cuba de la República Dominicana y de Puerto Rico”, dijo.
Desde su inicio en 1973, el Festival Betances ha evolucionado en un crisol cultural, donde se fusionan diversas herencias latinas. Este año, el festival presentó un ambiente animado, deliciosa comida típica y, por supuesto, actuaciones musicales de renombrados artistas latinos que llenaron el aire con ritmos contagiosos.

Las actuaciones musicales fueron el punto culminante del evento, con destacados artistas latinos como: Juan Nieves, reconocido productor y compositor puertorriqueño; Barbara Zamora, la salsera cubana; SBM, cantante y compositor de salsa bostoniano; David Pabón, intérprete de salsa romántica; y José Alberto «El Canario», ganador del Latin Grammy y superestrella de la salsa.
“Tenemos artistas de tres islas que demuestran lo que es la salsa y lo que es la hermandad latinoamericana aquí en Boston, y por supuesto cerramos con José Alberto de la República Dominicana”, expresó Vanessa y resaltó la importancia de que todos los latinos se sientan parte de la cultura.
José Alberto «El Canario» le compartió a El Planeta lo que sintió al formar parte de esta jornada. “Estoy encantadísimo de estar en este grandioso festival que se llevó a cabo aquí en Boston y lo que nos brindó Dios. Esperamos que todos hayan disfrutado en grande esta rumba.”

La Plaza Betances, ubicada en 100 W Dedham Street, se convirtió en un punto de encuentro para los asistentes, donde disfrutaron de puestos de comida tradicional y de ropa con la bandera de Puerto Rico.