Como tradición en la Nochebuena, mi familia compartía una cena deliciosa. El menú constituía de pollo o un delicioso cerdo asado, acompañado de relleno y lo que parecía ser una plétora de guarniciones interminables. | Imagen Autor: ArturVerkhovetskiy | - sp.depositphotos.com

Ayudando a familias con acceso a los alimentos durante la temporada navideña

por Diego Calderón

La temporada de otoño y las fiestas del fin de año son sin duda las favoritas de muchos. Las cosas como, ir a recoger manzanas, comer o tomar cualquier cosa que sea de sabor a calabaza, más la belleza de los colores, los rojos, naranjas, y amarillos vibrantes que nos rodean, alegran nuestra vista y el corazón. Todos estos son recordatorios de una época de felicidad, en la cual toda la familia se reúne para disfrutar de deliciosas comidas y tradiciones. Sin embargo, para demasiadas familias en Massachusetts, estos también son recordatorios que provocan ansiedad por los presupuestos ya ajustados, y las muchas horas extra de trabajo que son necesarias para satisfacer las necesidades básicas como alimentos, vivienda, y ropa para sus familias. Recordatorios de todo lo que tienen que hacer para seguir nuestras amadas tradiciones, y elegir: alimentar a su familia durante un mes o solo durante una noche.

Como muchos niños lo hacen, yo viví mi infancia felizmente ignorante de estas preocupaciones. La Navidad era mi favorita en Perú. Todos los años le escribía una carta a Santa Clos, con una larga lista de regalos. Sabiendo que era un buen niño, y tal vez para la mala suerte de mi madre, recibía la mayoría de mis regalos. Como tradición en la Nochebuena, mi familia compartía una cena deliciosa. El menú constituía de pollo o un delicioso cerdo asado, acompañado de relleno y lo que parecía ser una plétora de guarniciones interminables. Después de nuestra tradicional cena de medianoche, los niños se reunían alrededor del árbol de Navidad y abrían los sus regalos. Nuestros padres se sentaban y observaban, como nuestros rostros se iluminaban de alegría con cada regalo que abríamos. Era realmente una noche mágica.

Poco después de mudarme a los Estados Unidos, aprendí acerca el Día de Acción de Gracias. Mi familia se hizo participante de esta maravillosa celebración, llena de pavo, salsa de arándanos, cacerola de bainitas verdes, pan de maíz dulce, puré de papas, tarta de manzana, calabaza y nueces. Esto se convirtió rápidamente en una de mis fiestas favoritas, me dio otra razón para pasar tiempo con mi familia y marco el inicio de mi cuenta regresiva para la Navidad.

Sin embargo, como es la infancia de muchos niños, los recuerdos pueden ser distorsionados. Estas maravillosas experiencias de abrir regalos y compartir mis comidas favoritas, proveyeron de sacrificios, y milagros que hizo mi madre. Sacrificios que constituían muchas tardes de pies doloridos por las múltiples horas de sus múltiples trabajos. Por sus muchos días de no comer y fingir estar en una a dieta, solo para que no cuestionemos por qué no comía. Y por sus muchas noches sin dormir, preocupada de cómo iba a elegir, si dar de comer a sus hijos durante un mes, o darles las dichosas alegrías de estas dos noches de fiesta.

Esta temporada navideña, mis recuerdos distorsionados serán compartidos por demasiados niños en nuestro estado, ya que 1 de cada 5 hogares con niños en Massachusetts sufren de inseguridad alimentaria. Estos recuerdos de sentarse a la mesa, y morder una pierna de pavo, o un pedazo de cerdo, compartir las ensaladas interminables y tener el privilegio de abrir los regalos en la mañana de Navidad, serán parte de nuestra juventud por muchos años que vienen. Al contrario, los sacrificios que harán muchos padres y tal como lo hizo mi madre para crear estos recuerdos, pasarán desapercibidos. Como adulto, ahora trabajo en Project Bread, una organización comprometida con resolver el problema del hambre en Massachusetts, y escucho historias todos los días sobre los sacrificios que hacen estos padres, pero también sé que por cada sacrificio, están creando milagros.

Usted, puede ayudar a que familias puedan concentrarse en crear sus propios recuerdos apoyando a Project Bread en esta temporada navideña, y si usted está buscando esa ayuda, puede comunicarse con nuestra línea directa de FoodSource al 1- 800-645-8333 para encontrar asistencia alimentaria y hacer que estas festividades sean un poco más mágicas este año.

Diego Calderón es Gerente de Asociaciones de Atención Médica en Project Bread, la organización estatal destacando contra el hambre en Massachusetts.

Para obtener más información, visite: www.projectbread.org.

Crédito de la imagen aquí.

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