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Por Christina Szalinski/KHN

Las fórmulas para niños pequeños son un negocio floreciente en Los Estados Unidos: sus ventas se han duplicado con creces en los últimos años, ya que las empresas han convencido a los padres de que sus hijos necesitan ese refuerzo. 

Muchos expertos, sin embargo, advierten que estos productos, diseñados para niños de 1 a 3 años, no cubren las necesidades nutricionales más allá de lo que ofrece la dieta típica de un niño pequeño, están sujetos a menos regulaciones que los preparados para lactantes y, además, son caros.

Además, algunos padres alimentan a los bebés con las versiones para niños pequeños, a pesar de que no cumplen con las normas federales de las fórmulas para lactantes y pueden no proporcionar a los bebés los nutrientes adecuados para mantener su crecimiento.

Los pediatras y funcionarios federales de salud señalan que cuando la mayoría de los niños cumple un año, pueden comenzar a beber leche de vaca o un sustituto de la leche a base de plantas sin azúcar. 

En una declaración de “consenso” de 2019, la Academia Americana de Pediatría y otras organizaciones de salud y nutrición recomendaron no usar fórmulas para niños pequeños, indicando que “no ofrecen ningún valor nutricional único más allá de lo que se podría obtener con alimentos saludables; además, pueden aportar azúcares agregados a la dieta”. Las fórmulas para niños pequeños suelen contener edulcorantes y grasas que suman calorías.

Algunas de las mismas empresas que producen fórmulas para lactantes —como Enfamil, Gerber y Similac— también fabrican fórmulas para niños pequeños, al igual que algunas marcas más pequeñas y de boutique que anuncian que tienen cualidades orgánicas y otras especiales. 

Las fórmulas para niños pequeños están disponibles en casi todos los lugares en los que se venden fórmulas para bebés y se promocionan como productos que aportan nutrientes adicionales para ayudar al desarrollo del cerebro, el sistema inmunitario y la vista de los niños, entre otros beneficios. Son diferentes de las fórmulas médicas recetadas para niños con necesidades específicas.

Un estudio realizado en 2020 reveló que las ventas de fórmulas para niños pequeños en Los Estados Unidos aumentaron a $92 millones en 2015, frente a los $39 millones de 2006.

Los padres suelen confundirse con el marketing de las fórmulas, según un estudio dirigido por Jennifer Harris, investigadora de marketing y salud pública de la Universidad de Connecticut. Harris descubrió que el 60 % de los cuidadores creía falsamente que las fórmulas para niños pequeños tienen nutrientes que no pueden obtener de otros alimentos.

El doctor Anthony Porto, gastroenterólogo pediátrico y profesor de pediatría de la Universidad Yale, afirmó que le preocupa que estos productos puedan aportar a los niños pequeños más nutrientes y calorías de los que necesitan. A diferencia de lo que se diseña para bebés, la fórmula para niños pequeños no tiene normas nutricionales: expertos afirman que es imposible estandarizar un suplemento para niños de esa edad porque no hay dos niños iguales.

En los grupos de discusión, dijo Harris, los padres dicen que alimentan a sus hijos con leche de fórmula para llenar las lagunas nutricionales cuando un niño no está comiendo lo suficiente, una preocupación común entre los padres.

“Los bebés suelen ser comedores voraces”, dijo el doctor Stephen Daniels, presidente de pediatría del Hospital Infantil de Colorado. Pero alrededor del primer año de edad, el crecimiento se estanca, dijo, y “de repente ya no tienen el hambre de antes”. Eso puede preocupar a los padres, agregó, pero “es un fenómeno completamente normal”.

Si los padres tienen dudas sobre la dieta de sus hijos, dijo Daniels, deben consultar a un pediatra o a un médico de familia.

Blanche Lincoln, presidenta del Infant Nutrition Council of America, que representa a los fabricantes de Enfamil, Gerber, Similac, dijo en un correo electrónico que las fórmulas para niños pequeños pueden ser útiles porque pueden llenar «las brechas nutricionales durante este período de transición a los alimentos de mesa». 

Lincoln, ex senadora de Arkansas, dijo que estas bebidas “ayudan a contribuir a las necesidades nutricionales específicas de los niños pequeños, proporcionando energía y nutrientes importantes, así como vitaminas y minerales esenciales durante este importante período de crecimiento y desarrollo”.

Pero la leche de fórmula para niños pequeños no solo la ingieren ellos, sino también los bebés. 

En un estudio reciente, Porto y sus colegas descubrieron que el 5 % de los padres de los lactantes declaró haber dado a sus bebés bebidas promocionadas para el grupo de mayor edad. Y la investigación de Harris indicó que el 22 % de los padres de bebés de más de 6 meses había alimentado a sus bebés con leche de fórmula para niños pequeños en el mes anterior. 

Ambos estudios se realizaron antes de la reciente escasez de fórmula, lo que puede haber agravado el problema.

“Las fórmulas para lactantes y las fórmulas para niños pequeños suelen estar una al lado de la otra en el supermercado”, explica Harris. “Se parecen, pero las fórmulas para niños pequeños son más baratas que las fórmulas para bebés. Así que la gente las confunde y toma la que no es. O piensan: ‘Oh, esta es más barata. Voy a comprar esta”.

Según un correo electrónico de Lindsay Haake, vocera de la FDA, las fórmulas para niños pequeños no se ajustan a la definición de fórmula infantil, por lo que no están sujetas a los mismos requisitos. 

Eso significa que no tienen que someterse a los ensayos clínicos y a las pruebas de seguridad de patógenos que hacen las versiones para bebés. “A diferencia de los preparados para lactantes, no es necesario que los preparados para niños pequeños satisfagan  las necesidades nutricionales de los consumidores a los que van destinados”, dijo Haake.

En una declaración a KHN, el Infant Nutrition Council of America dijo: “Las bebidas para niños pequeños tienen un uso y una composición nutricional distintos a los de la fórmula infantil; no son intercambiables. La etiqueta de las bebidas nutricionales para niños pequeños identifica explícitamente el producto como una bebida para niños pequeños destinada a niños de 12 meses o más en la parte delantera del envase”.

Sin embargo, varias marcas caras de fórmulas para niños pequeños producidas por empresas más pequeñas —que a menudo se anuncian como elaboradas con leche de cabra, leche entera A2 (que carece de una proteína láctea común) o ingredientes veganos que no son de soja—, sí cumplen los requisitos nutricionales para los bebés, y algunos lo anuncian.

Harris argumentó que esto también confunde a los padres y no debería permitirse. El hecho de que una fórmula para niños pequeños tenga los ingredientes nutricionales exigidos por la FDA para las fórmulas infantiles no significa que haya cumplido con las demás pruebas requeridas para las fórmulas infantiles, dijo.

Los reguladores federales no han obligado a ninguna de las empresas a retirar esos productos. En un correo electrónico, Marianna Naum, vocera de la FDA, dijo: “La FDA no comenta sobre posibles acciones para hacer cumplir (la ley)”.

Una empresa, Nature ‘s One, cuyas fórmulas para niños pequeños se llaman “Baby’s Only”, recibió cartas de advertencia hace una década de la FDA sobre el hecho de que las promocionara para bebés. 

Ese caso se cerró en 2016. El sitio web de la compañía dice que la fórmula Baby’s Only “cumple con los requisitos de nutrientes para bebés” y que “Baby’s Only Organic® puede usarse hasta los 3 años de edad”. Sus detractores dicen que ese lenguaje implica que la fórmula está bien para los bebés menores de 1 año. El sitio web de la compañía y su cuenta de Instagram tienen testimonios de padres que indican que alimentan a sus bebés con la fórmula, así como fotos de bebés tomándola.

Jay Highman, director general y presidente de Nature’s One, dijo que Baby’s Only está claramente etiquetada como una fórmula para niños pequeños y que en la parte posterior de la lata se indica que “Baby’s Only está destinada a un niño pequeño de 1 año de edad o más o cuando lo indique un profesional de la salud”. 

También dijo que desde el lanzamiento de la empresa en 1999, sus fórmulas han cumplido todas las normas nutricionales, de fabricación y de seguridad exigidas a las fórmulas infantiles, aunque no tengan que hacerlo. “Nos comportamos como si fuéramos una fórmula para bebés, pero la vendíamos como una fórmula para niños pequeños”, dijo Highman.

Dijo que los ensayos clínicos exigidos por la FDA son una gran barrera para sacar al mercado una nueva fórmula infantil y que muchos otros países no exigen un ensayo clínico. Baby’s Only ha completado recientemente un ensayo clínico, dijo, y la empresa espera poder venderlo pronto como fórmula infantil.

Sin embargo, pediatras y expertos en nutrición siguen advirtiendo a los padres sobre el uso de las bebidas para niños pequeños. “No hay duda de que las fórmulas para lactantes son muy importantes durante el primer año de vida”, afirma Daniels. Pero no recomienda la versión para niños pequeños “porque no es tan útil, porque es confusa, porque es cara”.

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