En medio de un torrencial aguacero, la MBTA comenzó el traslado de los trenes viejos de la Línea Naranja al deshuesadero para convertirlos en chatarras. Foto: Jehovagni Santana.
En medio de un torrencial aguacero, la MBTA comenzó el traslado de los trenes viejos de la Línea Naranja al deshuesadero para convertirlos en chatarras. Foto: Jehovagni Santana.

A las 9 de la mañana bajo una fuerte lluvia la MBTA inició el traslado de los trenes viejos de la Línea Naranja al parque de las chatarras. El primer vehículo de carga que traía a bordo uno de los trenes de la antigua flota apareció resguardado por un carro guía con el sonido de una sirena que portaba un letrero que decía “oversize load” advirtiendo la “carga pesada” que se estaba transportando.

Este es uno de los dos primeros trenes de la Línea Naranja de la flota que se retiraron permanentemente del servicio y serán convertidos en chatarras, luego de más de 40 años de servicio, los cuales están siendo reemplazados por una flota completamente nueva de 152 autos de última generación. Foto: Jehovagni Santana.

Los camiones también fueron escoltados por un vehículo de la Policía Estatal, los cuales salieron desde la estación Wellington Yard y Maintenance Facility.  Estos son los dos primeros trenes de la Línea Naranja de la flota que se retirarán permanentemente del servicio y serán convertidos en chatarras.  La MBTA informó que estos trenes tienen más de 40 años y están siendo reemplazados por una flota completamente nueva de 152 autos de última generación.

Los trenes 1238-1239 se cargaron en remolques de plataforma en Wellington Yard ayer y se sacaron en camiones hoy en ruta para ser deshuesados. Foto: Jehovagni Santana.
 

“Esta mañana, nos despedimos del primer grupo de trenes antiguos de la Línea Naranja que se retiraron permanentemente. Los trenes 1238-1239 se cargaron en remolques de plataforma en Wellington Yard ayer y se sacaron en camiones hoy en ruta para ser deshuesados”, manifestó la MBTA en su cuenta de Facebook. Los trenes comenzaron a funcionar en Boston, desde 1979 y 1981. “Estamos agradecidos por sus décadas de servicio”, expresó el MBTA en un comunicado.

El traslado de la antigua flota de trenes fue custodiado por la Policía Estatal mientras que la fuerte lluvia hizo que el conductor tome extremas medidas de seguridad en la ruta, por el exceso peso de la carga. Foto: Jehovagni Santana.

Es válido recordar que la Línea Naranja fue cerrada durante un mes para reparaciones y mantenimiento, reabriendo el 19 de septiembre. Este cierre permitió que las brigadas de mantenimiento trabajaran durante las noches y los fines de semana, en docenas de proyectos que habrían tardado cinco años en terminar, según el MBTA. Algunos de los cambios incluyeron el reemplazo de 14,000 pies de rieles, la adición de 400 sujetadores de rieles, la instalación de actualizaciones de señales de rieles y la eliminación de zonas lentas.

Sólo un día después de que se reabriera toda la línea después de un cierre de 30 días, un nuevo tren de la Línea Naranja quedó fuera de servicio el martes por la noche, lo que causó la indignación de los pasajeros, quienes afirmaron “que las puertas se abrían y luego se cerraban y luego se abrían y luego se cerraban”. Ese mismo en la estación Downtown Crossing durante un viaje por la tarde se pudo observar que las puertas de un tren nuevo estaban atascadas y abiertas.

Mientras tanto, varios pasajeros de Orange Line recurrieron a nuestra cuenta de Twitter @elplanetaboston para expresar su frustración por los trenes que, para algunos, parecen moverse a paso de tortuga.

“Los trenes de la Línea Naranja se han estado moviendo muy lentamente desde que reabrieron el lunes después de un cierre de un mes por reparaciones críticas en el sistema, pero el ritmo debería comenzar a acelerarse la próxima semana”, según funcionarios del MBTA.

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