La afición de los Marineros de Seattle celebró la firma de su joven estrella Julio Rodríguez / Foto @mariners

La MLB se sacudió este viernes con la noticia del mega contrato acordado entre los representantes del novato dominicano Julio Rodríguez y los Marineros de Seattle.

El pacto no tardó en hacerse oficial. Y si se cumplen todos los extremos, Rodríguez habrá conseguido el convenio más rico en la historia de la MLB, sin siquiera haber disputado una temporada completa en el Big Show.

Se trata de una negociación rebuscada, llena de condicionantes y complejos detalles. Y con ella, el equipo busca retener de por vida a su joven sensación de 2022.

La especie fue divulgada por dos de los periodistas con mayor credibilidad en las Grandes Ligas.

Jesse Sánchez, analista de MLB.com, dio a conocer la existencia de un preacuerdo entre las partes, con una bolsa garantizada de 210 millones de dólares. Jeff Passan, de ESPN.com, reveló después los detalles. Si confluyen todas las condiciones, el total subirá a 470 millones de dólares, hasta la temporada de 2039.

Este viernes, cuando se jugaba la parte baja del sexto inning, el departamento de prensa de los occidentales confirmó la firma. Y las casi 40.000 personas que llenaban el T-Mobile Park aplaudieron de pie, con la convicción de que un nuevo tiempo ha empezado en el club de sus amores.

Sí, un potencial aficionado de los Marineros nacido el año próximo habrá celebrado sus 16 para cuando el pacto en su versión más larga termine. Y Rodríguez, que ahora tiene 21, habra por entonces soplado las 38 velitas en el pastel.

Eso es toda una vida, en términos beisboleros. Y es, también, una manera realmente creativa de asegurar para siempre a un pelotero de franquicia.

LOS DETALLES

La primera fase del contrato corre hasta 2029. Hasta allí, la novena se compromete a pagar 120 millones de dólares a Rodríguez, el patrullero de Quisqueya que ha causado sensación en su estreno, gracias a su combinación de poder, defensa y velocidad.

Un año antes de vencer esta etapa, en 2028, los Marineros deberán tomar una decisión. Es la primera encrucijada acordada en las negociaciones.

Dependiendo de cómo haya figurado Rodríguez de aquí a entonces en la votación anual por el Jugador Más Valioso, Seattle podrá ejercer una cláusula de extensión por ocho o incluso por 10 torneos más. La segunda incluye salarios por 350 millones de dólares adicionales, para así sumar los 470 millones que marcarían un récord en la MLB.

Ese monto supera por mucho los 426,5 millones de dólares que hacían de Mike Trout el grandeliga mejor pagado de todos los tiempos.

Pero si el dominicano no juega a la altura que esperan todos, no quedará en la calle después de 2029. Porque él podrá ejercer una cláusula que le protege, con valor de 90 millones de dólares, por cinco campañas más.

Es decir, que en el peor de los casos, el mercurial patrullero recibirá 210 millones de dólares entre 2023 y 2034. Nada mal para alguien con menos de 110 encuentros disputados en las Grandes Ligas.

¿VALE ESE DINERO?

Un aficionado cualquiera perfectamente podría preguntar si alguien con tan poca experiencia como Rodríguez vale todo ese dinero.

Los Marineros, por supuesto, creen que sí.

El potencial del quisqueyano es enorme. Es uno de apenas 12 bigleaguers con una cosecha de al menos 20 jonrones y 20 bases robadas siendo un novato.

Es 30 por ciento mejor que la media de la Gran Carpa en OPS ajustado (OPS+) y 29 por ciento mejor en carreras creadas ponderadas ajustadas (wRC+). Eso es muy, muy bueno para alguien con solo 21 años de edad.

Asistió ya a su primer Juego de Estrellas. Y en el Derby de Jonrones impuso récord de más cuadrangulares conectados en total, aunque la final fue ganada por su compatriota Juan Soto.

Tal combinación de poder y rapidez, con brillantes antecedentes a su paso por las Ligas Menores, está acompañada por una defensa superior.

El bWAR defensivo de Rodríguez es 0.5 y su factor de alcance por cada nueve entradas es 2.98 (la media de la MLB es 2.34, muy abajo de él). También es mejor que sus pares cuando se trata de alcanzar una base extra: la mitad de las veces que está en circulación consigue dos o más almohadillas cuando sigue un sencillo de alguno de sus compañeros, según Baseball Reference.

Este paquete, proyectado en el tiempo de manera ascendente, puede ser la génesis de una súper estrella, una nueva versión de Roberto Clemente o Ken Griffey Jr. Eso es lo que esperan estar comprando en Seattle.

Las cosas también pueden salir mal, claro. Eric Davis fue una versión anterior a Rodríguez y también parecía tenerlo todo para terminar en el Salón de la Fama. Su primer campeonato completo, el de 1986, cerró con 27 jonrones y 80 robos. Fue bastión de los Rojos de Cincinnati campeones en 1991 de la Serie Mundial. Pero las lesiones acabaron con su rauda carrera hacia Cooperstown. ¿Cuántos lo recuerdan hoy?

El aplauso del T-Mobile Park, sin embargo, no reparó en esos riesgos ni los posibles sueños truncados. Esos miles de aficionados se acostumbraron a ver cómo muchas de sus más grandes estrellas se marchaban, como hicieron el propio Griffey o Alex Rodríguez. El dominicano, en cambio, sí se quedará. Y los Marineros esperan construir alrededor de él una escuadra de alto vuelo para los años por venir.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.