Una mujer se sienta a la sombra de un árbol mientras mira su teléfono inteligente en Boston Common. (Jesse Costa/WBUR)

Por: Martha Bebinger

Click here to read this article in English, by WBUR


Massachusetts, como gran parte de la costa este, se está sofocando bajo una ola de calor. Y con estos días calurosos llegan también las advertencias acerca de enfermedades relacionadas con el calor. He vivido aquí durante años y trato de prestar atención a los síntomas y medidas de prevención, pero siempre me he preguntado: ¿cómo exactamente el calor puede dañar nuestros cuerpos?

Entonces, en un caluroso día de julio, le pedí a la Dra. Hillary Irons que se reuniera conmigo para conversar sobre lo que sucede dentro de nuestros cuerpos a medida que aumentan las temperaturas. Irons, médico de la sala de emergencias con formación en medicina natural, estuvo de acuerdo en describir las consecuencias del calor en el cuerpo humo, de manera que alguien que no haya estudiado biología desde la escuela secundaria (yo) lo entienda.

Nos reunimos en un parque en Needham, la temperatura estaba en 85 grados y el calor era sofocante. Afectaba una ola de calor que durante  tres días consecutivos elevaría las temperaturas por encima de los 90 grados, pero Irons explicó que los problemas pueden ocurrir mucho antes de llegar al pico de calor.

«Puedes verte afectado por enfermedades relacionadas con el calor, especialmente en una casa sin aire acondicionado o un vehículo cerrado, incluso cuando las temperaturas están en los 70», dijo Irons, quien ejerce en UMass Memorial Medical Center.

La Dra. Hillary Irons, en DeFazio Park en Needham, en un caluroso día de verano. (Robin Lubbock/WBUR)

La cantidad de cambios fisiológicos que puede desencadenar el calor comienza con un sensor en el cerebro que reacciona cuando la temperatura comienza a aumentar.

“El corazón se acelera y respiras un poco más rápido”, contó. “Tu cuerpo envía mucha sangre a la piel para poder enfriarse”. Y empiezas a sudar. El alivio llega cuando el sudor se evapora de la piel, transfiriendo el calor del cuerpo al aire. Sucede más rápidamente si hay una brisa. Es posible que no suceda en absoluto en los días húmedos cuando ya hay mucha humedad en el aire.

«Los efectos del calor se agravan cuando se suma la humedad», señaló Irons.

Afortunadamente, mientras conversaba sentada con Irons bajo la sombra, una brisa rozó mi piel y se llevó el sudor. Pero mis sandalias se sentían apretadas. Resulta que eso se sebe a toda la sangre que el cuerpo bombea a la piel y extremidades.

“Puedes tener algo de hinchazón, particularmente en las manos y los pies, lo que llamamos edema por calor”, dijo Irons.

Podría ser una señal de que necesitas más agua. Irons sugiere seguir dos reglas para asegurarse de estar bien hidratado.

“Si tienes sed, ya estás deshidratado”, comentó. Además, mira el color de tu orina. Esta debe ser de un color amarillo muy pálido, si es más oscuro, necesitas beber más líquidos”.

La deshidratación puede desencadenar una serie de problemas, que a menudo comienzan con calambres por calor. Ocurren, por lo general, en las pantorrillas y los muslos, si los músculos no tienen el equilibrio adecuado de sales y líquidos. Asimismo, los calambres pueden ser un síntoma de agotamiento por calor a medida que se avanza.

Con el agotamiento por el calor, las personas “pueden sentirse muy débiles, pero aún están conscientes y hablando contigo”, señaló Irons. “Es algo continuo que va desde allí hasta el golpe de calor”.

(Gráfico cortesía de The Lancet)

Para cuando comienza el golpe de calor, Irons dice que los pacientes normalmente han dejado de sudar. Al cerebro no le quedan herramientas para enfriar el cuerpo. Los pacientes pueden estar confundidos, vomitando o inconscientes.

“Esa es una emergencia médica y progresa al coma y la muerte, si no se trata”, dice Irons.

Algunos de los remedios que Irons usa en el hospital para tratar a pacientes son de muy baja tecnología, cosas que puedes probar en casa antes de que empieces a sentirte agotado. Ella rocía a las personas con agua fría y enciende un ventilador o pone al paciente en agua fría, preferiblemente en movimiento.

El calor puede dañar órganos individuales. Nuestros riñones no funcionan bien si estamos deshidratados. Irons explicó que pueden obstruirse con proteínas que los músculos liberan cuando se sobrecalientan. Esto lleva a una condición llamada rabdomiolisis que puede causar insuficiencia renal.

El calor puede provocar inflamación en los pulmones y ataque de asma. Las investigaciones muestran que las emergencias de salud mental son más frecuentes durante el clima cálido, aunque la fisiología no está del todo clara. Los líderes de salud pública advierten sobre el aumento del riesgo de ataques cardíacos durante las olas de calor porque el calor aumenta la presión arterial. Irons contó que las personas con diabetes corren un mayor riesgo de deshidratación y pueden notar cambios en las necesidades de insulina de su cuerpo.

“Cada vez que nos alejamos de lo que es normal para nuestra fisiología, esto puede aumentar el riesgo de que todo tipo de enfermedades crónicas empeoren”, señaló.

Un hombre descansa en un banco a la sombra en Copley Square. (Jesse Costa/WBUR)

Muchas personas con enfermedades crónicas toman medicamentos que limitan la capacidad del cuerpo para retener líquidos o responder al calor. Los investigadores recién comienzan a considerar ajustar las prescripciones a medida que los veranos se vuelven más largos y calurosos debido al cambio climático.

Los riesgos relacionados con el calor varían según la edad, explicó Irons.

“Los adolescentes que juegan hockey sobre césped son jóvenes y saludables”, comentó, “y tienen más reservas que un anciano que camina en una pista o un niño pequeño, que parece tener unos 3 años”.

A este punto de la conversación, la sombra cubre gran parte del patio de recreo donde un niño pequeño excava en la tierra. Needham tiene muchos espacios verdes, lo que probablemente ayuda a que la ciudad se mantenga un poco más fresca que la mayoría de las áreas urbanas. Pero Irons indicó que la ubicación puede ser engañosas porque corres el riesgo de sufrir un problema relacionado con el calor cada vez que excedes la capacidad de compensación de tu cuerpo.

Eso puede ser en cualquier lugar. Puede ser en un ambiente muy frondoso o en el desierto.  Puede ser incluso en las calles de Boston”, aseguró.

Un niño juega en Rings Fountain en la Greenway en un día muy caluroso. (Jesse Costa/WBUR)

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.