Foto: EMS

Por
Jenny Manrique

Aunque la viruela del mono no es un virus que se propague amplia y fácilmente como lo hace el COVID, expertos médicos enfatizan que la única forma de evitar una nueva epidemia es una respuesta temprana de las autoridades de salud y el público, que implica hacerse la prueba, vacunarse y compartir información a través de campañas de salud pública.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC en inglés), de más de 4.000 casos de viruela del mono detectados en 44 países del mundo, 200 de ellos han sido identificados recientemente en 25 estados de los EE. UU. siendo California, Nueva York, Florida, e Illinois, los más afectados. Nadie ha muerto de viruela del mono en el país, según los CDC, pero en África, el virus ha cobrado la vida de 73 personas.

El síntoma más reconocible del virus incluye una erupción que puede parecerse a granos o ampollas que aparecen en la cara, dentro de la boca, los apéndices y el área genital. Otros síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y de espalda, e inflamación de los ganglios linfáticos.

“El 98 % de los casos han ocurrido en hombres y esa es una característica epidemiológica sorprendente”, dijo el Dr. William Schaffner, profesor de medicina en la División de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt, durante una conferencia de prensa organizada por Ethnic Media Services el 24 de junio.

El virus se propagó inicialmente en eventos del orgullo gay entre hombres homosexuales y bisexuales que ocurrieron en Europa, particularmente en las Islas Canarias, Berlín y Francia. “Por el momento, es una infección viral más bien confinada a un grupo distintivo de personas (que) deben tener mucho cuidado con sus prácticas sexuales actuales, evitar el sexo anónimo ser cuidadosos con su limpiea personal inspeccionándose a sí mismos y a sus parejas para ver si tienen lesiones”, dijo Schaffner.

“Este es un virus que se transmite a través del contacto personal cercano, generalmente el contacto piel con piel entre humanos”, explicó Shaffner. “Se puede propagar a través de la transmisión de gotas de saliva, si las personas están a un metro de distancia, generalmente durante un largo período de tiempo, o a través de toallas contaminadas y tal vez ropa de cama o juguetes sexuales… El período de incubación podría demorar hasta dos semanas”.

Aunque encontró una oportunidad epidemiológica para propagarse entre hombres que tienen sexo con hombres, “la viruela del mono no es una enfermedad gay”, enfatizo el Dr. Gregg Gonsalves, profesor asociado de epidemiología en el Instituto de Salud Global de Yale y codirector de Global Health Justice Partnership.

Gonsalves, experto en salud de hombres homosexuales, advirtió que “la estigmatización y la discriminación” dificultarán el confinamiento y la contención del virus. “Si se toman medidas drásticas contra los desfiles del Orgullo LGBTQ en todo el mundo durante los próximos meses o se usa a la policía u otras fuerzas del orden, es probable que se aleje a las personas de la atención y de los funcionarios de salud pública que realmente quieren que el virus no se propague”.

La nueva guía de los CDC sobre la viruela del mono incluye información clave sobre síntomas, vacunas, prevención, rastreo de contactos y varios recursos para los proveedores de atención médica y el público en general.

Las organizaciones LGBTQ de todo el mundo que han estado lidiando con el VIH/SIDA durante 40 años son las que están llamadas a usar su infraestructura comunitaria para difundir estos mensajes. “En el contexto de EE. UU., muchas de las personas que están a cargo de nuestras instituciones de salud pública en este momento son viejos médicos especialistas en VIH… por lo que ha habido una comunicación constante entre la comunidad LGBT y VIH y los gobiernos federal y estatal, a diferencia de lo que vimos hace 40 años en los comienzos del SIDA”, dijo Gonsalvez.

De animales salvajes

La viruela del mono es un miembro de la familia más grande de virus ortopoxídicos, que incluye la viruela del ratón, la viruela del camello, la viruela de las vacas y la viruela como tal ya erradicada de la faz de la tierra, explicó Ben Neuman, profesor de biología y virólogo del complejo de Investigación en Salud Publica de Texas A&M.

Se identificó por primera vez en especies de primates en Nigeria, África occidental, cepa que produce infecciones más leves en comparación con una segunda cepa importante detectada en África central, que es más grave. “El virus se ha asociado con dos tipos de animales salvajes: la ardilla del Congo y la rata gigante de Gambia”, agregó Neuman. “Al igual que con otros virus que provienen de roedores, se tiende a ver aumentos cuando ha habido un año particularmente lluvioso”.

Dadas sus características de transmisión, Neuman advirtió que la viruela del mono “podría contagiarse fácilmente dentro de una discoteca llena de gente o en un concierto o cualquier otro lugar donde haya mucha gente reunida pasándola bien… No es algo que dé miedo ahora mismo, pero podría salirse de control”.

Otros lugares donde existe un contacto físico cercano son los refugios para personas sin hogar, los campos de refugiados, los gimnasios y los clubes de salud.

Lo único que impide que el virus llegue al resto del mundo, argumentó Neuman, es el “relativo aislamiento geográfico y económico del área… No creo que podamos contar con eso como una panacea efectiva en el futuro.”

El virus ha estado creciendo en lugares con menos acceso a pruebas y menos hospitales que realmente puedan confirmar los números, que casi con certeza no se reportan. La recomendación de los expertos es hacerse la prueba a través de una PCR, similar a la que se usa para diagnosticar el COVID. El CDC está trabajando para ampliar la cantidad de lugares donde se pueden realizar estas pruebas.

También existe una vacuna disponible para la prevención de la viruela del mono en personas mayores de 18 años -la vacuna Jynneos- aprobada en 2019 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Requiere dos dosis, con cuatro semanas de diferencia, pero los médicos notaron que el suministro en todo el mundo no es sólido. El medicamento tecovirimat (TPOXX) también ha demostrado tener algún efecto en la protección de las personas.

“Las enfermedades infecciosas siempre estarán con nosotros, pero las epidemias son creación humana, lo que significa que podemos detenerlas”,

Dr. Gregg Gonsalves, Global Health Justice Partnership

“(En los EE. UU.) gastamos 3 centavos de cada dólar de atención médica en salud pública. Es un problema de personas y un problema de infraestructura. Con suerte tras la COVID, la viruela del mono, y el VIH deberiamos aprender la lección de hacer una inversión real y evitar este ciclo repetitivo”, concluyó.

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