Foto: Cortesía
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Para al menos 4 millones de personas comprar casa en Estados Unidos está fuera de sus posibilidades. Esto se debe al aumento récord en los precios de las viviendas y, al mismo tiempo, de los alquileres. También han subido las tasas de interés.

El informe anual sobre la vivienda del Estado de la Nación de la Universidad de Harvard, que fue publicado el 22 de junio, revela que pese a que las tasas hipotecarias en aumento pueden enfriar los mercados inmobiliarios, también están haciendo más lejanos los deseos que tienen millones de estadounidenses de obtener una casa.

¿De cuánto dinero hablamos? Los precios se han disparado: la hipoteca, el impuesto a la propiedad y los pagos de seguro para este tipo de vivienda que está valorada en $340 mil 700, costaron $700 más por mes desde abril de 2022 que en el año anterior.

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  • El ingreso anual necesario para adquirir este tipo de viviendas es $28 mil más elevado en abril de 2022 a diferencia del año pasado, según el Centro Conjunto de Estudios de Vivienda de Harvard, que analizó datos de Freddie Mac y la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios.
  • El investigador asociado principal del Centro Conjunto de Estudios de Vivienda, Daniel T. McCue, asegura que esto dejó fuera a un promedio de 4 millones de personas solo durante el año pasado.
  • McCue asegura que «si se cierra la puerta a la propiedad de viviendas asequibles, se cerrarían algunas desigualdades significativas» en este sector económico.

Un antes y un después. Los logros económicos alcanzados antes de la pandemia, tales como beneficios de estímulo financiero y moratorias sobre ejecuciones hipotecarias, así como un mercado laboral consolidado, permitió dos cosas: una, que la personas pudieran mantenerse en sus hogares; dos, que otros grupos sociales, como los millennials mayores y las personas de color pudieran adquirir viviendas propias.

  • Este escenario cambió en 2022, año en que los precios de las casas subieron un 20,6% anualmente, fue el salto más importante ocurrido en 30 años.
  • Lo mismo pasó con los alquileres, cuyos precios se dispararon. En especial en las viviendas unifamiliares que fueron empleadas como oficinas remotas para familias en la pandemia.
  • La construcción nueva no se escapó de esta realidad, sin embargo, gran parte de esas casas nuevas fueron vendidas por más de $400 mil, dejándolas fuera del alcance de los compradores primerizos.

El impacto de la inflación. Aunado a las tasas de desalojos, que van en aumento, y a las ejecuciones hipotecarias tras el levantamiento de las moratorias relacionadas a la pandemia, también está el impacto de la inflación, explicó la presidenta de Ginnie. Mae, patrocinador hipotecario de propiedad federal, Alanna McCargo.

Una solución. Como posible respuesta a esta situación, los investigadores del Centro Conjunto para Estudios de Vivienda, muestran el Plan de Acción de Suministro de Vivienda auspiciado por la administración de Joe Biden.

  • Este plan busca incrementar las opciones de vivienda asequible desde la financiación de reformas estatales y locales, agregando requisitos para que las viviendas de propiedad federal puedan ser adquiridas por propietarios.

Si en Estados Unidos se llegase a oficializar una recesión económica, los investigadores aseguran que la preocupación sería aún más grande: «Con tantos hogares económicamente estresados por los altos costos de la vivienda, una recesión grave podría transformar el reciente repunte de la inseguridad de la vivienda en una ola».

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