José Velásquez, inquilino que también tiene una orden de desalojo pidió a las autoridades que no los saquen de sus viviendas y que se pongan la mano en el corazón, antes de asistir a la audiencia de la Corte de Desalojo. Foto Departamento de Comunicación City Live/Vida Urbana.
José Velásquez, inquilino que también tiene una orden de desalojo pidió a las autoridades que no los saquen de sus viviendas y que se pongan la mano en el corazón, antes de asistir a la audiencia de la Corte de Desalojo. Foto Departamento de Comunicación City Live/Vida Urbana.

Comprar viviendas para renovarlas, pero a cambio desalojar a los inquilinos que viven por más de 20 años en el lugar, quienes al negarse a salir son amenazados por los propietarios con sacarlos a la fuerza; se sienten amedrentados, no quieren perder su entorno, ni ese lugar que por mucho tiempo han llamado hogar. Esta es la historia de tres familias latinas que se resisten a salir, la de José Velásquez, Juana Sánchez y Ana Castro. La lucha comenzó en el 2017, cuando recibieron sus primeras cartas de desalojo después que la empresa Grid Management comprara el edificio 298-300, ubicado en la calle Meridian de East Boston, el cual tiene 14 apartamentos, de los cuales todos han sido desalojados excepto los tres, porque se resisten a salir, menos pagar 1000 dólares extras mensualmente para quedarse.

Don José vive junto a su esposa, su hija y su nieta por más de 16 años en el apartamento 4, su ingreso al edificio lo hace por la puerta # 300. “Los otros 11 departamentos ya los renovaron y los rentaron a un precio altísimo, ahora a los que quieren sacar es a nosotros”, manifestó al indicar que paga 950 dólares por un apartamento de 2 dormitorios, con capacidad para una cama y un gavetero, 1 baño, 1 cocina pequeña donde cabe una persona a la vez. Son oriundos de Guatemala, él llegó en 1989, su esposa 4 años más tarde en 1993, y su hija en 1995. “Mi nieta es nacida aquí”, expresó con orgullo.

“Mi hija padece de epilepsia y esquizofrenia, mi nieta tiene retraso de aprendizaje, les pido que no sean ingratos, que no nos saquen, que se pongan la mano en el corazón, estamos tratando de llegar a un acuerdo, pero el abogado de ellos es grosero y falta de respeto, la última vez que nos reunimos con él y nuestro abogado lanzó lo que tenía en la mano y gritó <no más>”, denunció Velásquez al expresar que al momento el único ingreso que perciben es por el trabajo a tiempo completo limpiando buses en la empresa Greenhouse que tiene su esposa, pues él ya está retirado y no recibe mucho dinero por concepto de jubilación.

“José, Juana y Ana se reunieron y formaron la Asociación de Inquilinos de la Calle Meridian, después de recibir ese primer aviso de desalojo, luego de asistir a reuniones en el 2017, para luchar como un colectivo, negociar y presionar al propietario, porque solos no pueden hacerlo, se fortalecieron en su proceso de negociación. Al momento tienen el segundo aviso de desalojo. Grid Management posee muchos edificios en East Boston y han estado comprando edificios viejos para renovarlos  por dentro y desalojar a los ocupantes, para aumentarles la renta, esto trae una consecuencia negativa que es el aburguesamiento, no sólo en East Boston sino en Boston también”, comentó Gabriela Cartagena, Codirectora del Departamento de Comunicación de City Live/Vida Urbana, entidad que apoya al grupo de Inquilinos de la calle Meridian desde el 2017, con asesoramiento legal por parte de  Greated Boston Legal Services,  ayuda a nivel emocional; los acompañan a las audiencias en las cortes y durante las negociaciones. “Ellos son los únicos inquilinos que quedan y que están resistiendo ese aumento exagerado de renta, están luchando por tener una renta digna, los otros han sido desalojados y reemplazados por arrendatarios que ya están pagando una renta exageradamente alta para las condiciones pobres del edificio”, aseveró.

Ana Castro, Juana Sánchez y José Velásquez son los inquilinos de los apartamentos ubicados en la 298-300 Meridian Street, en East Boston, que se resisten a ser desalojados -desde el 2017- de sus viviendas de propiedad de Grid Management. Foto Departamento de Comunicación City Live/Vida Urbana.

City Life/Vida Urbana es una organización comunitaria multilingüe con 49 años de existencia, comprometida con la clase trabajadora de bajos ingresos para luchar por la igualdad de género, la justicia social, racial y económica. El objetivo de la organización es detener el desplazamiento de viviendas, apoyar a los inquilinos y pequeños propietarios que enfrentan desalojos, aumentos en el alquiler, condiciones insalubres, ejecuciones hipotecarias o aburguesamiento. Su eje de operación está en East Boston, Dorchester, Roxbury, Jamaica Plain, Mattapan y Hyde Park.

Juana Sánchez es de El Salvador y desde hace 20 años vive en East Boston; en el 2012 comenzó a habitar el apartamento 4, de la 298 Meridian Street. Asegura que a partir del 2017 está afrontando una situación de estrés al recibir cartas de desalojo para las familias de los 14 departamentos. “Lamentablemente solo quedamos 3 familias, todos se fueron, pero nosotros nos unimos para luchar junto a Vida Urbana por el respeto de nuestros derechos. Al momento nosotros seguimos pagando lo mismo”, puntualizó al comentar que paga una renta de 1100 dólares al mes por un apartamento de 2 dormitorios extremadamente pequeños, 1 baño y una mini cocina, que por su tamaño asegura tiene las características de un estudio. Vive con su esposo y sus dos hijas, una de 17 años y la otra de 10.

“Mi hija menor tiene asma y me beneficia mucho estar a tres minutos caminando de su escuela porque el intenso frío le afecta a su salud, no puede caminar mucho, si me llegara a cambiar de casa o de ciudad, sería muy lamentable porque la salud de mi hija corre un grave peligro, los doctores me recomiendan que no la exponga al frío por mucho tiempo. Estoy muy triste y desilusionada con el desalojo porque no se qué va a pasar conmigo y mi familia, yo sufro de depresión y siento que está aumentando por la ansiedad que me genera el no saber qué ocurrirá, hay noches que no puedo dormir pensando que pueda perder el caso y tengamos que irnos a otra ciudad”, comentó llorando porque la pena la invade y la incertidumbre le consume las esperanzas de seguir en su casa y continuar sirviendo a su comunidad, tal cual se lo enseñaron sus padres.

“Por favor le pido a las autoridades que se preocupen por la comunidad que somos nosotros, que no permitan que seamos desalojados, un poco más de control en estas viviendas, el propietario sale ganando con nosotros porque no destruimos el apartamento al contrario lo cuidamos, siempre estamos listos para atender cualquier emergencia, pienso que los dueños y las autoridades deben poner la mano en la conciencia que gente como nosotros merecemos vivir en una casa de manera estable porque somos personas trabajadoras, que velamos por nuestros vecinos, si no viviríamos aquí, este edificio ya se hubiera quemado, porque una ocasión se inundó un apartamento y yo rápido bajé las palancas del lugar donde estaba cayendo el agua, llevé a los bomberos al lugar preciso y ellos me dijeron muchas gracias por evitar una tragedia”, ratificó doña Juana.

Según Ana Castro otra residente del 290-300 Meridian Street no es justo que grandes empresas como Grid Management compren el barrio con el objetivo de renovar los apartamentos para subir la renta y proceder al desalojo. “Necesitamos que la Ciudad y el Estado construyan más viviendas asequibles para nuestras familias y ejerzan un control de los alquileres”, aseveró.

298-300 Meridian Street es uno de los muchos edificios en East Boston, de propiedad local adquiridos en la década de 1970 hasta que fueron venidos en el 2017 a Grid Management, entidad de propietarios corporativos que compran edificios bajo muchos nombres de LLC, como EB Portfolio Holdings 2021. “Todo el estado de Massachusetts está experimentando el impacto de un enjambre de propietarios corporativos que compran propiedades bajo la modalidad de una LLC, quienes están eludiendo la responsabilidad del desplazamiento masivo que están perpetuando, por lo tanto, las Asociaciones de Inquilinos están luchando por su derecho a la vivienda”, según expresa la organización Vida Urbana en un comunicado de prensa.

Juana Sánchez, líder de la Asociación de Inquilinos de la calle Meridian en East Boston, se abrazó llorando a uno de los manifestantes luego de defender su derecho de tener una vivienda digna ante el Tribunal de Desalojo. Foto Departamento de Comunicación City Live/Vida Urbana.

El Periódico El Planeta se comunicó con el propietario de los tres departamentos, la empresa Grid Management, para solicitarle su versión acerca de la demanda de sus inquilinos, pero hasta el cierre de este artículo no respondieron a la solicitud, razón por la cual su versión no aparece en esta nota periodística.

“A medida que la Ciudad de Boston y el Estado permiten que los propietarios desalojen para obtener aún más ganancias, las familias se ven empujadas a una espiral descendente de problemas económicos, sociales, físicos y de salud mental. Los niños son desarraigados de sus escuelas y los padres tienen problemas para conservar sus trabajos, ya que son expulsados ​​de sus comunidades. La depresión, la ansiedad, el trastorno de un estrés postraumático y los problemas de salud física surgen de esta inestabilidad y deben prevenirse con una legislación como el Proyecto de Ley de Equidad de Vivienda COVID-19 H.1434/S.891, que adopta el control de alquiler local, la Ley de Oportunidad de Compra de Inquilinos (TOPA), y localmente con una petición de autonomía de Boston por una tarifa de transferencia”, concluye Gabriela Cartagena, Codirectora del Departamento de Comunicación de City Live/Vida Urbana, quien inyecta esperanza en cada encuentro a estas tres familias latinas de East Boston que quieren seguir llamando hogar al 298-300 de la Meridian Street.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.