Jocelyn Rivas nació el 19 de enero de 1997, tiene 25 años y ha corrido maratones desde que tenía 17 años. El 8 de noviembre del 2021 corrió su centésima carrera en la maratón de Los Ángeles. Esto la convierte en la atleta más joven en completar 100 maratones, pendiente de la verificación por Guinness World Records. También es la latina más joven en lograr esta hazaña, algo de lo que se siente orgullosa por ser una Dreamer que llegó a Los Estados Unidos desde El Salvador cuando tenía seis años.
Jocelyn nació con problemas de salud tan graves que le dijeron a su madre que nunca podría caminar normalmente, pero a pesar de todo pronóstico médico caminó e hizo la vida normal de cualquier niña de su edad. Ya en la secundaria, formó parte del programa Students Run LA. Desde entonces hasta hoy, ha participado en 111 maratones, en más de 19 estados, tanto que una vez participó en seis, durante ocho días consecutivos, es decir recorrió 157 millas en aproximadamente 37 horas.
Esta joven salvadoreña quien llegó a Los Ángeles, tras 15 días de viaje, siendo aún una niña de apenas 6 años de edad, atravesó Guatemala y México junto a su hermana, pero para cruzar la frontera, las separaron; a Jocelyn la subieron a un vehículo utilizando la identidad y los documentos de un niño, mientras que a su hermana por ser más grande, de 11 años, tuvo que pasar al día siguiente. Era la única alternativa que tenían para poder reencontrarse con su mamá, tras 4 años de separación, luego de que se quedaron al cuidado de su abuela. Su otra hermana, la mayor de las tres, hizo la misma travesía 2 años más tarde y logró reunirse con ellas.

“Fue muy difícil para mí, porque durante el viaje, mi hermana me dijo que mi abuelita no era mi mamá, que otra señora había mandado dinero para traernos, me impactó mucho eso porque siempre pensé que mi abuela era mi mamá, esta noticia y todo lo que pasé, me ha hecho más fuerte, imagínate una niña tan pequeña alejada de su mamá, y luego tienes que dejar a la que piensas que era tu mamá y te enteras que en realidad es tu abuela”, manifestó al recordar que cuando llegó a Los Ángeles, la sacaron del carro, prácticamente a empujones porque no quería salir al encuentro de una desconocida “que decían que era mi madre”. Estuvo frente a ella, no la quería abrazar porque no la conocía, recordó, ella tenía tan solo 2 años cuando doña Rosa la dejó.
“Me abrazó, lloró, pero yo no sentía nada, no conocía a esa mujer, fue un poco difícil la convivencia porque yo siempre le decía que ella no era mi mamá, yo tenía sólo 6 años, para mis hermanas fue diferente porque eran más grandes cuando se fue y se acordaban de ella, yo no me recordaba nada, me tomó unos cuantos años, fue poco a poco que comenzamos a tener una mejor relación, sabía que me quería, pero era yo quien no podía, pero las maratones me acercaron a mi mamá”, expresó. Hoy en día Jocelyn dice que su madre lo es “todo” en su vida.
Rivas será una de las corredoras que la Asociación Atlética de Boston (B.A.A.) anunció participará el 18 de abril en la maratón para conmemorar el 50 aniversario de la primera categoría de mujeres que se les permitió ser parte de este evento. El equipo estará compuesto por ocho mujeres, en honor al número de finalistas que consiguieron llegar a la meta en 1971, quienes pertenecen desde el atletismo hasta los derechos humanos. Entre ellas está Valerie Rogosheske, una de las ocho finalistas originales, que regresa cinco décadas más tarde para cruzar una vez más la línea en Boylston Street. “Participar en la maratón de Boston es un honor, los organizadores me invitaron para que represente a las mujeres. Quiero mostrarles a los demás que las mujeres pueden hacer cualquier cosa sin importar dónde hayan nacido. Los sueños si se pueden hacer realidad, la maratón de Boston es uno de mis sueños y siempre quise participar, el 18 de abril del 2022 otro de mis sueños se va hacer realidad”, comentó. El número que utilizará será el 26719 en su camiseta.
A los 17 años Jocelyn supo que correr es su pasión. “En realidad un minuto después de terminar mi primera maratón sentí algo que nunca había sentido en mi vida, ¡podía vencer cualquier obstáculo!, fue algo tan grande y tan especial que sentí en ese final, que dije cuándo será mi próxima maratón, me quedé con ganas de seguir”.
Cuando llegó a Los Ángeles no hablaba inglés, 5 años después, a los 11, cuando estaba en quinto grado, era completamente bilingüe y en ese momento comprendió que Los Estados Unidos era su hogar, por ello le pide al presidente Biden que les otorgue a los “soñadores” un camino hacia la ciudadanía porque cada año y medio sienten temor de no poder renovar su permiso temporal de permanencia legal en el país.
“En realidad la clave del éxito es como dicen los padres latinos: hacer todo lo que hagas con ganas, dando lo mejor de uno. A mí me ayudó creer en mí misma, en mis sueños, en mi pasión. Al principio corría solo para divertirme, pero en 2017 me impuse un récord de hacer 100 maratones antes de cumplir 25 años, también quise demostrar que quienes tenemos DACA – (Deferred Action for Childhood Arrivals) – no hacemos nada malo aquí, sólo queremos soñar como el resto de la gente y le darle al país lo mejor de nosotros”, puntualizó.

Confiesa que cuando llegó a la maratón número 25 se sintió cansada, ya no quería seguir, pero se dijo a sí misma que tenía que encontrar una misión más grande, por lo que decidió inspirar a las mujeres y a las niñas en su comunidad, y decirles que podían hacer cualquier cosa que se propongan en base al esfuerzo y dedicación.
Trabaja 40 horas a la semana de lunes a viernes como Ingeniera de Soporte Técnico. Y aunque en el 2019 se graduó en la Universidad California State Los Ángeles en Sistemas de Computación, durante los fines de semana participa en maratones con el grupo Blacklist LA, Besties Vegan Run Club y Koreatown Run Club.
Pero cómo Jocelyn puede cumplir con un trabajo de tiempo completo, correr 26,2 millas por maratón y divertirse como joven que es, su secreto, una alimentación completamente basada en plantas. “Soy vegana en honor al planeta y porque me ayuda cuando corro maratones a recupérarme más rápido”.
Se siente orgullosa de representar a uno de los países más pequeños de Centroamérica, como El Salvador, mostrar sus raíces, el lugar donde nació, transmitir su cultura y lo más importante para esta atleta es correr por sus familiares que están allá, principalmente por María Paz, su abuelita de 89 años.
¿Qué significa para ti Estados Unidos?
Estados Unidos representa mi futuro, es mi hogar, aunque muchos no nos quieran aquí siempre será mi casa, es el país donde yo puedo soñar y estar feliz, quiero estar aquí.
Al momento está soltera, aunque está abierta para el amor, no ha logrado encontrar a su media naranja. “El maratón es mi pareja” dijo entre risas, carcajadas y el deseo inquebrantable de continuar, de seguir brillando con luz propia, de seguir siendo el orgullo de su mamá y de su abuelita, quienes son el amor de su vida, de seguir por sus hermanas, por sus sobrinos, por sus primos, hasta por el padre que nunca conoció, seguir por ella misma para demostrarse que sí puede continuar y que es una mujer fuerte y decidida desde el mismo día que nació, y continuará siéndolo…