Persona de tercera edad. (Freepik usuario carles)

La soledad es uno de los peores enemigos del bienestar de los adultos mayores, según estudios recientes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su siglas en inglés) se asocia a mayores tasas de depresión, ansiedad y suicidio.

Un nuevo informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM) indica que más de una tercera parte de las personas mayores de 45 años se sienten solas y casi una cuarta parte de los adultos de 65 años o más están socialmente aislados.

Los adultos mayores están en mayor riesgo de soledad y aislamiento social porque es más probable que enfrenten factores como vivir solos, perder familiares o amigos, tener enfermedades crónicas y pérdida auditiva.

Según los CDC, la soledad es el sentimiento de estar a solas independientemente de la cantidad de contactos sociales. El aislamiento social es la falta de conexiones y el tener pocas personas con las que se puede interactuar con regularidad.

El Instituto Nacional del Envejecimiento (NIH) indica que la soledad influye directamente en la autoestima y humor del mayor, hasta al punto en que se pierden las ganas de interactuar con el entorno, de entretenerse y de relacionarse. El miedo y la tristeza llaman a la puerta de las personas mayores que se aíslan de la sociedad.

Tanto el aislamiento social como la soledad son los principales factores riesgo de distimia, ansiedad y enfermedades neurodegenerativas como la Demencia SenilAlzheimer o Parkinson, señala el NIH.

Riesgos de la soledad para la salud

Con la vejez, se viven algunas experiencias que pueden llegar a ser bastante perjudiciales para la salud. Existe evidencia de que el aislamiento social se trata de una afección que perjudica en gran medida la calidad de vida de adultos mayores.

Unos estudios recientes de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM) compartidos por los CDC hallaron lo siguiente:

  • El aislamiento social aumenta significativamente el riesgo de una persona de morir prematuramente por todas las causas, un riesgo que podría rivalizar con el del tabaquismo, la obesidad y la inactividad física.
  • El aislamiento social se asoció a un aumento de casi el 50 % del riesgo de demencia.
  • Las relaciones sociales escasas (caracterizadas por el aislamiento social o la soledad) se asociaron a un aumento del 29 % del riesgo de enfermedad cardiaca y a un aumento del 32 % del riesgo de accidente cerebrovascular.
  • La soledad en los pacientes con insuficiencia cardiaca se asoció a un riesgo de muerte casi 4 veces mayor, a un aumento del 68 % del riesgo de hospitalización y a un aumento del 57 % del riesgo de visitas a la sala de emergencias.

Inmigrantes corren mayor riesgo

Las poblaciones LGBT y de inmigrantes sienten la soledad con más frecuencia que otros grupos. Los inmigrantes latinos, por ejemplo, “tienen menos vínculos sociales y menores niveles de integración social que los latinos nacidos en los EE. UU”, señala un estudio de American Academy of Neurology.

El informe tabién indica que los inmigrantes de primera generación tienen factores de estrés que pueden aumentar su aislamiento social, como barreras del idioma, diferencias en la comunidad, dinámicas familiares y relaciones que no tienen profundidad ni historia. De igual manera, las poblaciones LGBT tienden a sentir más soledad que sus pares heterosexuales debido al estigma, la discriminación y las barreras para recibir atención.

Grupo de personas mayores compartiendo. (Freepik usuario WavebreakMediaMicro)

Cómo ayudar a combatir el aislamiento y la soledad

Luchar contra la soledad en personas mayores no es responsabilidad exclusiva de quien la sufre, sino de todo su núcleo, tanto familiar como social. 

Datos de la (NASEM) sugieren que deben reforzarse las redes de apoyo y modificarse los pensamientos negativos hacia la vejez para promover una mayor calidad de vida y un mayor bienestar en dicha población.

Para adultos de la tercera edad estar rodeados de gente les ayuda a sentirse integrados a la sociedad. Un reporte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. indica que convivir con otros, incrementando la felicidad y revierte los efectos nocivos de la soledad.

Al compartir con un anciano, acompañarlo a caminar, a jugar cartas o simplemente sentarse a escuchar sus historias de vida, estas acciones podrían ayudarle a hacer muchos más llevaderos sus días.

Varios estudios han demostrado que las personas mayores que disfrutan de compañía y los abuelos que cuidan de sus nietos viven más tiempo.

Como seres sociales, es importante tener relaciones, vínculos e interacción con otros, sea cual sea la situación que determina el modo de vida de una persona. A mayor participación en contextos y con grupos más diversos, mayor integración comunitaria. La participación activa en la vida familiar y comunitaria es fuente de satisfacción vital para las personas mayores de 60 años.

Impulsar proyectos dirigidos a fomentar la capacidad psicológica y funcional de los adultos mayores, adaptándolos a su entorno cultural y personal, fomentan un envejecimiento activo, saludable y participativo.

Asimismo las instituciones desde sus áreas de bienestar social, deben facilitar apoyo, amparo e intervención en programas adaptados a la promoción de la vida activa y saludable de los grupos, que permitan compartir experiencias, mejorando habilidades de comunicación y facilitando el establecimiento de nuevas relaciones.

¿Qué hacer si se siente solo?

Los CDC indican que un médico es quien puede evaluar el riesgo de que un paciente se sienta solo o socialmente aislado y conectarlo a recursos comunitarios para que lo ayuden, de ser necesario.

Sin embargo, la agencia aclara que los pacientes deben tomar sus propias decisiones. A algunas personas les puede gustar estar solas. También es importante notar que el aislamiento social y la soledad son dos aspectos distintos de las relaciones sociales y no están vinculados de manera significativa. Sin embargo, ambos pueden poner la salud en riesgo.

Las siguientes organizaciones nacionales brindan recursos útiles:

El Localizador de cuidados de personas mayores es un servicio nacional gratuito que ayuda a encontrar recursos locales para personas mayores, como apoyo financiero y servicios de cuidados y de transporte. Incluye un folleto que muestra cómo ofrecerse de voluntario puede ayudar a las personas a mantenerse conectadas socialmente.

El Consejo Nacional para Adultos Mayoresexternal icon (NCOA) trabaja con organizaciones sin fines de lucro, Gobiernos y empresas para proporcionar programas y servicios comunitarios. Aquí es donde se puede encontrar qué programas para personas mayores están disponibles para asistir con el envejecimiento saludable y la seguridad financiera, entre otros el Aging Mastery Program®, un programa de manejo del envejecimiento que se ha mostrado que aumenta la conexión social y los hábitos alimentarios saludables.

Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA)external icon: Proporciona materiales sobre el aislamiento social y la soledad para los adultos de mayor edad, cuidadores y proveedores de atención médica. Los materiales incluyen información sobre salud, una publicación para imprimir disponible para consultar o solicitar sin costo alguno, un volante para proveedores de atención médica, así como mensajes y gráficas para redes sociales.

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