Personas de la tercera edad compartiendo en grupo. (Freepik usuario oneinchpunch)

Con el aumento de la población de personas mayores, también se ha incrementado el maltrato hacia estas. El Centro Nacional sobre Abuso de Ancianos (NCEA) estima que hasta cinco millones de ancianos sufren algún tipo de abuso cada año, o aproximadamente 1 de cada 8 estadounidenses mayores de 65 años. 

Todos los estados ofrecen servicios, investigan y determinan las acciones para proteger a los ancianos y evitar que sean víctimas de malos tratos; sin embargo, algunos actúan y toman medidas más efectivas que otros, indicó la empresa de finanzas personales WalletHub en un informe.

El reporte de dicha compañía señala que Massachusetts es el segundo estado con mejor protección contra el abuso de ancianos, específicamente con la mayor cantidad de gastos totales en prevención. Asimismo, registró un menor número de reportes de abuso, negligencia grave o explotación de ancianos y una gran parte del presupuesto de estadp estaba dirigido a la atención a largo plazo mediante programas del gobierno.

WalletHub comparó los 50 estados y el Distrito de Columbia en función de 16 indicadores clave de protección contra el abuso de ancianos en tres categorías generales: importancia, recursos y protección.

Wisconsin lideró la tabla, que también conformaron estados como Vermont y Virginia. Los estados con menor protección, según WalletHub, fueron Nueva Jersey, California, Carolina del Sur, Montana y Utah.

“A menos que los estados tomen medidas para evitar más abusos, el problema crecerá a medida que Estados Unidos se convierta en una nación cada vez más envejecida”, destaca el informe. Además, la Oficina del Censo espera que la población de 65 años o más alcance los 85.7 millones en 2050 y solo en 2030, uno de cada cinco residentes tendrá la edad de jubilación.

El Centro Nacional sobre Abuso de Ancianos (NCEA) estima que hasta cinco millones de ancianos sufren algún tipo de abuso anualmente. A pesar de la magnitud y la prevalencia de este problema, el maltrato a personas mayores a menudo se pasa por alto o ni siquiera se reconoce. 

En Massachusetts

El maltrato contra ancianos es un problema de aplicación de la ley, de justicia social y salud pública. También es, en última instancia, un problema local que socava el bienestar y el envejecimiento saludable de los miembros de las comunidades. 

La ley de Massachusetts (MGL Ch. 19A, Sec. 14-26) define el abuso de ancianos como cualquier acto que resulte en lesiones físicas, sexuales o emocionales graves o pérdidas financieras para un adulto de 60 años o más.

A través de la Comisión de Servicios de Protección para Ancianos de Massachusetts las redes de acción ofrecen atención diseñada específicamente para acabar y luchar contra el el abuso hacia personas de la tercera edad. 

Los trabajadores sociales actúan con agencias familiares y comunitarias para formar conexiones que constan de equipos colaborativos y respuestas coordinadas enfocadas en la prevención y la conciencia pública.

Entre los servicios se encuentran: asesoramiento, vivienda y servicios legales, planificación de seguridad, intervención familiar, administración y gestión de finanzas, asistencia legal, defensa, transporte y servicios domésticos.

Las personas mayores deben ser protegidas frente a abusos. (Freepik usuario Halfpoint)

Tomar medidas contra los abusos

De acuerdo con el derecho internacional de los derechos humanos, todas las personas, incluidos los residentes de casas de reposo, tienen derecho al más alto nivel posible de salud y a obtener una reparación eficaz en caso de que sus derechos se vean cercenados. El derecho internacional y de Estados Unidos también reconoce a las personas mayores la facultad de gozar de protección frente a abusos, malos tratos y desatención.

Kornfeld-Matte, la primera Experta Independiente sobre los derechos humanos de las personas mayores de la ONU, afirmó en un trabajo del Consejo de las Naciones Unidas que el bienestar de los ancianos es una responsabilidad colectiva y llamó a las sociedades a prestar atención a señales como moretones inexplicables, desnutrición, deshidratación, falta de cuidados médicos o cambios súbitos en la lucidez o las finanzas de esas personas.

Según los CDC, la población de adultos mayores está creciendo más rápido en los EE. UU. que las poblaciones más jóvenes. Muchos adultos mayores requieren atención y son vulnerables a la violencia perpetrada por un cuidador o alguien en quien confían. «Se necesita más investigación para descubrir las causas y las soluciones a la violencia contra los adultos mayores», indicaron.

¿Cuál es el impacto en la sociedad?

A continuación, el Departamento de Justicia de EE.UU. enumera los efectos sociales que sufren las personas de la tercera edad cuando son víctimas de maltratos:

  • El abuso de ancianos triplica el riesgo de muerte prematura y causa enfermedades, lesiones y sufrimiento innecesarios.
  • Es cuatro veces más probable que víctimas de abuso de ancianos deban ser llevadas a un hogar de ancianos y tres veces más probable que sean admitidas a un hospital.
  • La explotación financiera provoca grandes pérdidas económicas para empresas, familias, ancianos y programas gubernamentales. Asimismo, aumenta la dependencia en programas médicos federales y estatales, tales como Medicare y Medicaid.
  • Los adultos mayores con discapacidad cognitiva sufren pérdidas económicas significativamente más importantes que los que no padecen dicha discapacidad.
  • Como consecuencia de cuidar a un anciano, algunos cuidadores sufren deterioro de su propia salud física y mental.

Algunos grupos tienen tasas más altas de abuso que otros. Según el último reporte de los CDC, en comparación con las mujeres, los hombres tienen tasas más altas tanto de agresiones no mortales como de homicidios. La tasa de agresiones no mortales aumentó más del 75 % entre los hombres (2002–2016) y más del 35 % entre las mujeres (2007–2016). La tasa estimada de homicidios para hombres aumentó un 7 % de 2010 a 2016.

En comparación con los blancos no hispanos, las personas afroamericanas no hispanas, los indios americanos/nativos de Alaska no hispanos y las personas hispanas o latinas tienen tasas de homicidio más altas (2002 –2016).

Estimaciones de  los  costos de fraude y abuso financiero de los adultos mayores para los estadounidenses oscilan entre $ 2.6 mil millones y $ 36.5 mil millones anuales. Sin embargo, la explotación financiera se reporta a tasas más altas que el abuso o la negligencia emocional, física y sexual.

Los familiares y comunidades deben cuidar de los adultos mayores. (Freepik usuario Khunatorn)

¿Cómo prevenirlo?

Para prevenir el abuso de personas mayores, se deben comprender y abordar los factores que ponen a las personas en riesgo o las protegen de la violencia. Los CDC compartieron algunos puntos a destacar:

  • Escuchar a los adultos mayores y a sus cuidadores para comprender sus desafíos y brindarles apoyo.
  • Denunciar el abuso o la sospecha de abuso a los servicios locales de protección de adultos, al encargado de atención a largo plazo o a la policía. Usa la lista del Centro Nacional sobre el Abuso de Ancianos de las líneas directas estatales para encontrar los números, las agencias gubernamentales, las leyes estatales y otros recursos.
  • Educarse e instruir se los demás sobre cómo reconocer y denunciar el abuso de ancianos.
  • Aprender cómo los signos de abuso de ancianos difieren del proceso normal de envejecimiento.
  • Brindar apoyo a los cuidadores sobrecargados, como la ayuda de amigos, familiares o grupos locales de atención de socorro; programas de cuidado diurno para adultos; asesoramiento; medios destinados a promover el bienestar emocional.
  • Animar y ayudar a las personas (ya sean cuidadores o adultos mayores) que tengan problemas con el abuso de drogas o alcohol a obtener ayuda.

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