Residentes de Boston han denunciado que acumulaciones de nieve se mantienen en algunas aceras, cruces peatonales y rampas tras más de una semana desde la histórica tormenta invernal que dejó casi 2 pies de nieve sobre la ciudad. Esta situación ha generado un debate entorno a la gestión y labores relacionadas con la limpieza de la nieve.

Los propietarios son responsables de quitar la nieve de las aceras adyacentes a sus inmuebles unas horas después que cese el temporal. Pero los activistas, y al menos un concejal de la ciudad, están presionando para que se reconsidere esa política, argumentando que genera un peligroso espacio para movilizarse entre los lugares con acceso y los que no, en particular para aquellos que usan sillas de ruedas o con hijos.

Según la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, el sistema 311 de la ciudad recibió 1,200 quejas el domingo 30 de enero. El Boston Public Works señaló que sus cuadrillas han movilizado más de 2,500 camiones cargados de nieve desde la tormenta, pero las denuncias siguen llegando a las autoridades.

Las propiedades públicas en Boston, incluidos los sitios administrados por la MBTA y la ciudad, fueron multadas por violar la ordenanza de remoción de nieve en los días posteriores a la tormenta, según los registros de la ciudad.

Los datos de la Alcaldía muestran que se impusieron casi $60,000 en multas entre el domingo y la madrugada del miércoles 2 de febrero por no limpiar la nieve.

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