Performing rapid covid antigen test at home (Foto: Efremova/Stocksy)

En todo Massachusetts, las ciudades están desarrollando programas para que las pruebas rápidas de COVID-19 lleguen a los inmigrantes indocumentados cuando se están exigiendo comprobantes de residencia para poder recibir un test gratis.

Últimamente, se han reportado casos de residentes de otras ciudades , mientras mantienen alejados a los residentes de otras ciudades que podrían querer cruzar los límites municipales y abastecerse de pruebas rápidas.

Para la distribución de pruebas, los pueblos y ciudades están solicitando algún tipo de identificación para evitar que residentes se aprovechen y tomen test que no corresponden a los asignados a su comunidad. Sin embargo, para lograr que inmigrantes indocumentados tengan acceso están haciendo entregas directamente a organizaciones locales sin fines de lucro o iglesias. 

A través de su portal web, WGBH informó que Springfield recibió casi 170,000 pruebas por parte del estado en diciembre, conforme a la iniciativa de la administración Baker de repartir 2.1 millones de pruebas rápidas a 102 comunidades de Massachusetts.

La ciudad distribuyó los test en bibliotecas y a través de organizaciones comunitarias en vecindarios con bajas tasas de vacunación. En esa primera fase, las personas solo debían indicar una dirección para recibir sus kits, pero no se requería ninguna identificación. Ahora bien, en la próxima ronda de distribución la estrategia está cambiando.

“Descubrimos que había personas que venían de otras ciudades y pueblos a nuestro alrededor, dando una dirección y código postal de Springfield”, dijo Helen Caulton Harris, comisionada de la División de Salud y Servicios Humanos a WGBH

Como alternativa para poder llegar a migrantes indocumentados, se planeó para esta nueva etapa entregar kits a organizaciones comunitarias, las cuales se encargan de repartirlos.

Por su parte, Chelsea, otra de las ciudades que recibió pruebas COVID-19 del estado, continua apegada a la política de no identificación.

“No requerimos prueba de residencia o identificación porque muchas personas pueden no tener documentación”, dijo Flor Amaya, directora de salud pública de Chelsea a WGBH. Además, indicó que muchas personas indocumentadas en Chelsea trabajan en la industria de servicios y enfrentan una alta exposición al COVID-19, por lo que hacerse pruebas rápidas es una prioridad.

En Lawrence, se distribuyeron 75,000 pruebas en diciembre. La ciudad está tomando medidas para lograr una distribución equitativa.  Las organizaciones locales se acercaron a los inmigrantes indocumentados durante la última ronda de distribución.

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