Dos funcionarios del expresidente mexicano Felipe Calderón son acusados de tráfico de armas
Dos funcionarios del expresidente mexicano Felipe Calderón son acusados de tráfico de armas

Un juez mexicano emitió el domingo siete órdenes de arresto vinculadas al escándalo de tráfico de armas de la operación «Rápido y Furioso», en la que funcionarios federales estadounidenses permitieron el tráfico de unas 2 mil armas de fuego a México.

Lo último: La Procuraduría General de la República anunció el domingo las órdenes de detención y nombró a tres objetivos, incluido el capo de la droga Joaquín «El Chapo» Guzmán por el tráfico de armas.

  • Los otros dos objetivos nombrados son Genaro García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública con el expresidente mexicano Felipe Calderón, y Luis Cárdenas Palomino, estrecho colaborador de García Luna y ex jefe de inteligencia de la extinta Policía Federal de México.
  • Guzmán y García Luna están encarcelados en Estados Unidos; García Luna está a la espera de ser juzgado por recibir sobornos de Guzmán, mientras que el último cumple cadena perpetua por delitos cometidos como jefe del poderoso cártel de Sinaloa.
  • Cárdenas está detenido en México, acusado de haber obtenido confesiones mediante tortura en un caso de secuestro de alto nivel.
  • El comunicado de la Procuraduría General de la República no dice si solicitará la extradición de Guzmán, quien ha escapado dos veces de prisiones de alta seguridad en México.

El contexto: Bajo el mandato de Calderón, las autoridades mexicanas incrementaron su colaboración con las autoridades estadounidenses a medida que aumentaba la violencia entre los cárteles rivales y el Estado mexicano.

La operación salió a la luz pública después de que dos de las armas compradas en el marco de Rápido y Furioso se encontraran en el escenario de un tiroteo en el que el agente de la Patrulla Fronteriza estadounidense Brian Terry recibió un disparo mortal en 2010. 

  • Las operaciones encubiertas que acabaron conociéndose como Rápido y Furioso, dirigidas por la fiscalía de Arizona y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, comenzaron en 2006, el mismo año en que Calderón asumió la presidencia y nombró a García Luna.
  • Las operaciones tenían por objeto permitir a los agentes estadounidenses seguir el rastro de las armas ilícitas en México hasta llegar a los líderes de los cárteles; la mayoría de las armas se perdieron sin que se produjera ningún enjuiciamiento exitoso de los jefes de los cárteles.
  • Otros jueces mexicanos han emitido otras dos órdenes de arresto contra García Luna, lo que ha provocado que se solicite su extradición a México.
  • García Luna dirigió la policía de México bajo el mandato de Calderón, un enconado rival político del actual presidente Andrés Manuel López Obrador.

Fuente principal de la noticia: The Hill

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