Eleni Fernández, tiene 16 años y es paciente del doctor Alcy Torres desde hace 10 años. Foto: Jehovagni Santana.

Por Jeaneth D. Santana especial para El Planeta

En Boston Medical Center funciona la única Clínica Bilingüe Infantil de Neurología que existe en Massachusetts. Su creador y fundador, el doctor Alcy Torres, neurólogo pediatra que tiene 21 años de experiencia, habla español, portugués, francés e inglés. “La idea de crear la clínica surge por la necesidad de los padres latinos de entender y comprender el diagnóstico de lo que tienen sus hijos, el hospital tiene el servicio de traducción que ayuda mucho, pero no es lo mismo que tu doctor te hable en español” manifestó.

Alcy Torres creció en Ecuador en una familia de médicos, y aprendió de sus padres que siempre hay que ayudar como una justificación para vivir. Se graduó de médico en la Universidad Central del Ecuador en Quito y se especializó en Harvard University. Foto: Jehovagni Santana.

Javier Fernández y Yanibel Genao, son una pareja que vive en Boston y tiene tres hijos, una niña y dos niños. La emoción y el amor cubrió el hogar de estos dominicanos al nacer su primera hija. “Cuando llegó Eleni todo iba muy bien, a partir de los 6 meses vimos que no evolucionaba como cualquier bebé de su edad, luego comenzó a convulsionar cada semana”, recordó Yanibel. Los médicos de República Dominicana no le daban muchas esperanzas y solo se limitaron a decirles que “Eleni no será la niña que esperaban”. Pero, ni Javier ni Yanibel se dieron por vencidos, decidieron regresar a Boston en busca de tratamientos médicos que mejoraran la condición de su hija. Llegaron al Boston Children Hospital, a pesar de que allí encontraron a excelentes doctores y tratamientos efectivos, no fue suficiente, existía la barrera del idioma.

“Para familias latinas como nosotros, la Clínica Bilingüe es la mejor opción porque a veces en tu propio idioma los términos médicos son difíciles de entender, uno lo que quiere es un doctor que hable su mismo lenguaje”, comentó Javier, al tiempo de decir que el doctor Alcy Torres, en los diez años que lleva atendiendo a Eleni, se ha convertido en amigo de la familia. “Nos da paz, nos da luz, nos da esa esperanza que estamos buscando, es muy bueno, con el doctor nos comunicamos, él siempre nos ayuda, es un contacto más directo, no hay un intermediario como lo hay cuando utilizas a un intérprete. A veces uno no quiere decirle sus cosas a un tercero, uno quiere hablar directamente con el doctor y eso es lo bueno aquí”.

Eleni, siempre camina de la mano de su papá o su mamá, es una niña que, a pesar de sus limitaciones para poder bañarse, comer y hacer cualquier actividad, expresa intensamente sus emociones a través de la risa o el llanto. “En su cumpleaños le cantamos el Happy Birthday y se le salieron las lágrimas, es una niña súper cariñosa”, comentó su papá.

“Eleni es una niña luchadora que ha ido superando cada etapa de su vida, aunque es totalmente dependiente de nosotros, es una niña que nos da mucha paz, mucho amor, que nos llena, ella es el centro de la familia”, indicó Javier, quien con voz entrecortada dice que Eleni, aunque no puede articular palabras, les habla con su mirada y su sonrisa, es la fuerza y la motivación que los impulsa a seguir luchando por días mejores para ella.

Eleni con su mamá Yanibel Genao, su papá Javier Fernández y su hermano menor Xadier de Jesús, juntos son el apoyo que necesita para mantenerse de pie, luchando por su vida. Foto: Jehovagni Santana.

La comunidad latina en Boston y sus alrededores ha crecido a ritmo acelerado. Según el censo del 2020, la Commonwealth de Massachusetts, es el hogar de una gran cantidad de residentes hispanos y latinos, quienes representan el 12% de la población total del estado, es decir, 627,654 residentes son de origen étnico hispano o latino. “El 10% de la población de Massachusetts habla español, el 20% en Boston y en East Boston, el 40% de los residentes habla español”, comentó.

La Clínica Bilingüe funciona desde el 2015, en Shapiro Building, piso 8, dentro del Boston Medical Center, ubicado en el 725 Albany Street, Boston, MA 02118. Cuenta con doctores, enfermeras, asistentes y personal administrativo que hablan español. El doctor Torres, también atiende en una clínica afiliada al BMC, en East Boston. Sus asistentes hablan español. Todos los documentos que entrega a los pacientes están tanto en español como en inglés.

Hablar del doctor Alcy Torres, es hablar de excelencia profesional, de ser un luchador innato por cristalizar su afán de servir desde que era un niño y por hacer realidad el “sueño de sus padres”. “Papá con la característica de que sea de excelencia y mamá con el afán de servir como una justificación para vivir, como un plan de vida para educar a sus hijos, basado en eso, la medicina era el camino que mejor coincidía con esos principios. Papá y mamá me inculcaron la medicina como la máxima expresión de poder ayudar a los demás”, recuerda.

El doctor Torres creció en una familia de médicos, su papá fue el primer neurólogo pediatra que tuvo Ecuador, sus dos hermanos, su tío, su abuelo y su prima también son doctores; cuyas especialidades van desde cirugía, medicina general, oftalmología hasta patología. Su hija Daniela, de 21 años, quiere ser médico, actualmente está estudiando en Boston University. “Es muy independiente, no quiere que el papá intervenga, ella se está construyendo su propio futuro, pero va muy bien”, indicó el orgulloso padre. Su hijo mayor de 24 años, se graduó en BU de Negocios y Finanzas, su tercera hija que tiene 18 años, acaba de ingresar también a BU para estudiar Negocios y Relaciones Públicas.

Es enfático en decir que la parte fundamental para comenzar en la carrera de medicina y ser médico es tener agrado por estudiar. “Desde muy temprano yo estaba claro que a mí me gustaba estudiar, me gustaba hacer los deberes de primer grado que mandaban en la mañana, me gustaba tenerlos listos para la tarde, eso no es algo que a uno le enseñan, es algo con lo que uno nace, siempre terminé la escuela, el colegio con buenas notas, entonces pude acceder a la Universidad Central del Ecuador en Quito para estudiar Medicina, en mi tiempo había que dar examen de ingreso, no fue fácil, pero logré entrar”.

Con orgullo expresa “soy made in Ecuador” y asegura que en la universidad ecuatoriana lo formaron bien como médico, a la cual le debe mucho como profesional. Haciendo su primera residencia en pediatría en el Hospital Carlos Andrade Marín de Quito, por coincidencia a través de su profesor Gualberto Arias, pudo conocer, en una conferencia, a la doctora Antonia Novello, de origen puertorriqueño, pediatra y defensora de la salud pública, quien hizo historia como la primera mujer y la primera cirujana general hispana de los Estados Unidos en 1990. “Yo no estaba pensando en venir acá era muy difícil, caro, no tenía dinero suficiente, lo cierto es que la doctora me invitó para que hiciera una residencia en el Miami Children´s Hospital, tomé el reto y aquí estoy”, recordó.

Mientras realizaba su residencia en el hospital de niños de Miami, fue asignado a participar en un proyecto con algunos médicos del Boston Children´s Hospital, en la Universidad de Harvard y luego por su excelente desenvolvimiento, le ofrecieron que fuera parte del grupo de médicos del Departamento de Neurología del hospital. “Inauguré la oficina de Neurología en Peabody y en Waltham, trabajé en el hospital de Niños de Boston por 13 años”. Fue una invitación de Karl Kuban, jefe de Neurología Pediátrica del Boston Medical Center, lo que hizo que dejara el Boston Children´s Hospital, para ser el director del Programa de Lesiones Cerebrales Pediátricas en el Boston Medical Center. El objetivo principal fue crear un programa bilingüe para los pacientes latinos.

Tanto el doctor Kuban, como el doctor Torres, creen indispensable la práctica bilingüe en neurología pediátrica, ya que condiciones como la epilepsia, el trastorno por déficit de atención o las discapacidades del aprendizaje “requieren una especial sofisticación de las comunicaciones”. Alrededor del 31% de los pacientes de BMC, consideran a el inglés como su segundo idioma.

El doctor Alcy Torres, trabaja en el Boston Medical Center desde hace 8 años como pediatra neurológico y también es el creador del Programa Internacional de Medicina Bostoniana, lugar donde los pacientes de todo el mundo pueden acceder a servicios médicos, a bajo costo. Es Profesor Asociado de Pediatría y Neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston.

Para la familia de Eleni, el doctor Torres, más que su médico es un amigo de la familia, con quien pueden conversar y buscar alternativas de tratamientos para mejorar la calidad de vida de su hija. Foto: Jehovagni Santana.

Pero, no sólo la medicina es su pasión, el doctor Alcy Torres de joven quería ser un futbolista profesional. “Es una historia triste, pero bonita al final, me moría de ganas por jugar, pero nunca me llamaban, ya en la secundaria, en poco tiempo, pude jugar en todos los niveles”. En base a mucho esfuerzo y un entrenamiento diario logró su objetivo. “Cuando tenía 17 años, en 1982, firmé para la Sociedad Deportiva Aucas, un equipo profesional de fútbol en Ecuador”. Jugaba de centro medio y vestía el número 10 en su camiseta. “La historia del fútbol es bonita para mí porque se correlaciona con la vida, uno tiene que entrenar fuertísimo para jugar bien, en la vida uno se golpea y se lesiona, te caes, te vuelves a parar, necesitas cuidarte, es una pasión que tengo hasta ahora”. Cada miércoles a las 7 de la mañana juega fútbol con sus amigos de barrio en la ciudad de Wellesley en el parque de fútbol. “Una de las razones por las que vivo en ese pueblo es porque cuando vi esas canchas, dije, Dios mío qué belleza, en este momento jugamos indoor fútbol por el invierno”, concluyó al tiempo que se despidió presuroso, porque siempre sus pacientes lo esperan junto a sus padres que buscan un tratamiento que restablezca la salud de sus niños.

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