A medida que aumentan los casos de COVID-19, los estudiantes, padres y maestros, se preocupan por si las escuelas pueden reabrir y permanecer abiertas.
Muchas de ellas tenían como fecha de inicio ayer lunes 3 de enero, pero lo tomaron como día administrativo para poder equipar al personal educativo con mascarillas N95 y pruebas rápidas. Por ello, algunas escuelas, iniciaron formalmente hoy. Y con ello, creció la angustia de padres, representantes e incluso, maestros.
A medida que la variante altamente contagiosa de ómicron afecta a Massachusetts, algunos estudiantes, padres y maestros se cuestionan si las clases deberían ser presenciales después de las vacaciones, como el estado les ha ordenado.
“Tengo 2 nietos que asisten a la escuela primaria, tengo pánico con lo que está ocurriendo, son niños y por muy minuciosa que sea la maestra en su cuidado, están en riesgo, gracias a Dios ya pudieron recibir sus vacunas y eso me da un poco de tranquilidad”, dijo Lilián Pérez, abuela de 2 estudiantes. “No quiero que nuestros niños sean conejillos de indias y que cuando empiecen a ver que los pequeños se enferman, es cuando realmente van a tomar las acciones correspondientes”, agregó.
Los datos registrados hoy por el Departamento de Salud Pública de Massachusetts, afirman que hay 31,184 nuevos casos de contagio, 2,221 nuevas hospitalizaciones y 39 nuevos fallecidos. Médicos y enfermeras le solicitan al público que no visiten las salas de emergencia por síntomas leves de COVID-19.
Las escuelas están haciendo lo posible por reabrir de forma segura. Sin embargo, a diferencia del año pasado, este año, el estado les ha prohibido a los distritos ofrecer aprendizaje remoto.
Los distritos escolares informaron que poseen gran cantidad de empleados que dieron positivos al COVID-19, aunque por ahora, no a niveles inmanejables, dijo Tom Scott, director ejecutivo de la Asociación de Superintendentes Escolares de Massachusetts. Sin embargo, muchos distritos están preocupados por poder permanecer abiertos en las próximas semanas.
Boston, que había planeado abrir hoy martes, perdió al menos 155 miembros del personal que dieron positivo por COVID-19, lo que generó dudas sobre cuántos educadores más terminarán portando el virus.
Los líderes escolares de Boston dijeron que cualquier cierre sería una elección particular de cada escuela, en función de la cantidad de personal disponible.