Los pacientes podrían requerir un bastón u otro aparato de soporte. | Foto: Pixabay.

¿Tienes las rodillas rígidas y doloridas? Pendiente, porque podrías estar entre los 32,5 millones de adultos estadounidenses que tienen osteoartritis (OA), el tipo más común de artritis.

La enfermedad ocurre con mayor frecuencia en las rodillas, las caderas y las manos. La OA se desarrolla cuando el tejido (cartílago) que cubre los extremos de los huesos en una articulación se rompe y se desgasta con el tiempo.

El contexto: El cartílago normalmente actúa como un cojín, pero al desaparecer dicho “cojín”, los huesos de una articulación se frotan entre sí, lo que provoca malestar. Los síntomas de la OA varían, pero van desde rigidez, hinchazón y sensibilidad hasta dolor articular severo y potencialmente incapacitante.

  • Se suele llamar a esta condición como artritis por “desgaste y rotura” o enfermedad degenerativa de las articulaciones. Se vuelve más común con la edad.
  • Afecta a más hombres que mujeres antes de los 45 años y a más mujeres que hombres después de esa edad.

¿Por qué es importante? Según el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento , la osteoartritis es una de las causas más frecuentes de discapacidad entre los adultos mayores. La OA ocurre con más frecuencia entre las personas con una lesión articular previa.

  • El sobrepeso también puede aumentar el riesgo de OA porque ejerce presión adicional sobre las articulaciones que soportan peso, como las rodillas y las caderas.
  • Una investigación británica, publicada en la revista Arthritis & Rheumatology, encontró que la actividad física (tiempo invertido y energía gastada) no aumenta el riesgo de OA.
  • Los expertos en salud también señalan que la actividad física adecuada para las articulaciones puede ayudar a aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida.

¿Y ahora qué? Si tienes o desarrollas OA, el ejercicio puede servirte, especialmente aquellos para fortalecer los músculos. Pero recuerda siempre consultar con un médico experto y seguir sus recomendaciones.

  • Otros posibles tratamientos incluyen medicamentos para aliviar el dolor, pérdida de peso si corresponde y posiblemente el uso de dispositivos de apoyo (aparatos ortopédicos o bastones, por ejemplo).
  • Sin embargo, ningún tratamiento se considera una cura para la osteoartritis.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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