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DEPORTES. El delantero argentino Lionel Messi durante su comparecencia el domingo en el Camp Nou, para explicar su versión sobre su marcha del conjunto azulgrana. | Foto: EFE/Andreu Dalmau.

Baja el telón de un año cargado de enormes citas deportivas. Juegos Olímpicos, Copa América, Eurocopa, entre otras citas, definieron un calendario que cierra y es seguido por otro cuyo principal torneo es el Mundial de Qatar.

Protagonistas, para bien o para mal, muchos. Nombres propios del deporte que quedaron inmortalizados en un año que logró ver a los fanáticos otra vez en las gradas. Frente a todo lo vivido, cinco hechos destacaron.

Sus demonios pudieron más que ella

Juegos Olímpicos de Tokio. Entre las principales estrellas de la cita y como clara favorita para colgarse cuanta medalla de oro pudiera ganar, la gimnasta estadounidense Simone Biles aparecía; sin embargo, la atleta norteamericana decidió dar un paso al costado en medio de la cita alegando problemas de salud mental.

Biles se retiró de la final por equipos entre la presión de tener que alcanzar la gloria. A pesar de que su pausa en la disciplina supuso una de las más grandes sorpresas deportivas del año, puso nuevamente sobre la mesa el debate sobre cuánto peso deben cargar los deportistas para llegar a la meta.

Adiós, Barcelona. Hola, París

Solo unos pocos pesimistas habrían sido capaz de imaginar a Lionel Messi defendiendo los colores de otro club. Pero sucedió. Fue en el verano de este año cuando el idilio blaugrana acabó, pues el manejo financiero en la entidad obligó a abrir la puerta de salida a su máxima estrella.

El argentino, entre lágrimas, se despidió de su casa y partió a Francia, donde ahora juega para el Paris Saint-Germain. Con una de las plantillas más destacadas de todo el mundo, el norte del combinado no es otro que alzar el título de la Liga de Campeones.

A un triunfo de la historia

Cuando Novak Djokovic se coronó en Roland Garros, un murmullo sonó cada vez más fuerte en el tenis. El serbio, número uno de la ATP, tenía en sus manos la posibilidad de hacer algo que solo un hombre ha logrado en la historia de la disciplina en la Era Abierta: ganar los cuatro grand slams de la temporada.

Con Australia en el bolso y coronado en París, el balcánico sumó también Wimbledon. La mesa estaba servida para ir tras el US Open y con ello unirse a un rubro en el que solo está Rod Laver (1968); no obstante, el ruso Daniil Medvedev lo despertó del sueño y terminó imponiéndose en la final.

El más grande… indiscutible

Dentro de la subjetividad del tema, lo de Tom Brady en la NFL es digno de alabanzas. Luego de no llegar a un acuerdo para seguir en la franquicia de toda su carrera, los Patriots de Nueva Inglaterra, el mariscal de campo probó suerte en Tampa Bay, donde los Buccaneers lograron amarrarlo.

Con más deseo que posibilidades, Brady agrandó su leyenda al darle a los suyos el Super Bowl LV y el séptimo de su andar en el profesional. Luego de esto, la discusión sobre quién es considerado el mejor jugador en la historia del fútbol americano terminó.

¿La mejor vuelta en la historia de la F1?

Un accidente lo cambió todo. A solo cinco vueltas para terminar con la temporada de la Fórmula Uno, el canadiense Nicholas Latifi, de la escudería Williams, estrelló su monoplaza contra un muro en el GP de Abu Dabi. El hecho obligó a sacar el safety car, una situación que ponía en paridad total la última carrera del año. Los 12 segundos de ventaja que el británico Lewis Hamilton (Mercedes) tenía sobre el holandés Max Verstappen (Red Bull) se redujeron.

La carrera se reanudó en la última vuelta, la cual definiría al campeón de la campaña. Con llantas nuevas, Verstappen hizo una maniobra que dejó en el camino al inglés, quien intentó pasarlo y recuperar la punta, pero sin éxito. No hubo seguidor del mundo motor que no sintiera emoción por lo visto en Yas Marina.

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