Un año después de que las vacunas contra el coronavirus arrojaran perspectivas sobre el fin de la pandemia, la ciencia ha vuelto a ofrecer resultados prometedores: dos pastillas anti COVID-19 que reducen drásticamente el riesgo de hospitalización y muerte.

El contexto: La idea de que el COVID-19 será tratado con píldoras llama la atención después de casi dos años de una pandemia que ha matado a más de 5 millones de personas, al menos 770 mil en los Estados Unidos. Pero a los expertos les preocupa que el entusiasmo por los tratamientos pueda distraer la atención sobre sus limitaciones y la necesidad de prevenir enfermedades en primer lugar.

¿Por qué es importante? No es probable que estos tratamientos por sí solos terminen con la pandemia del coronavirus. En cambio, se sumarán a un arsenal de herramientas que el mundo tendrá que mantener y aumentar a largo plazo: vacunas, inyecciones de refuerzo, más píldoras antivirales, anticuerpos que combaten el virus y las pruebas.

  • Los medicamentos, que se pueden tomar en casa para evitar que las personas levemente enfermas acaben en el hospital, serán un punto de inflexión en la pandemia.
  • Aunque las vacunas fueron mejores de lo esperado, más personas en los Estados Unidos murieron de COVID-19 en 2021 en comparación con 2020, cuando no estaban disponibles las dosis.
  • Inicialmente, las pastillas estarán disponibles para personas con mayor riesgo de enfermedad grave debido a la edad u otros factores.
  • Estos medicamentos tampoco son perfectos. El molnupiravir de Merck y Ridgeback redujo la hospitalización y la muerte a la mitad en un ensayo clínico, pero eso significa que aun así algunas personas terminaron en centros médicos.
  • Paxlovid, la píldora de Pfizer, redujo las tasas de hospitalización y muerte en un 89%, pero debe tomarse pocos días después de los síntomas.

¿Qué dicen? “Soy optimista. Dentro de seis meses, creo que las cosas van a ir muy bien”, dijo a finales de noviembre David Boulware, médico de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota.

  • “Siempre hay una sensación de optimismo con una nueva estrategia que surge; y yo también soy optimista de que esto (la pastilla) es una cosa adicional que ayudará en nuestra lucha contra esta enfermedad”, dijo Erica Johnson, presidente de la Junta de Enfermedades Infecciosas de American Board of Internal Medicine.
  • Sin embargo Johnson remarcó que es cautelosa al considerar que las pastillas son una sola estrategia, que solo van a funcionar si todas las demás funcionan.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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