VIVIENDA. Casas en Tammy Sue Lane en La Vergne, en el condado de Rutherford, Tennessee. Las viviendas tenían un precio inferior a $200 mil cuando la mayoría se construyeron hace unos 15 años. | Foto: Salwan Georges/The Washington Post.

En Estados Unidos un número importante de casas son propiedad de compañías que las ofrecen en alquiler, pero el fenómeno de comprar viviendas para ese fin disminuye las posibilidades de adquisición de los compradores por primera vez.

Un ejemplo se ve en las casas de Tammy Sue Lane, que no son lujosas, tienen un tamaño modesto y revestimiento de vinilo. Estas viviendas tenían un precio de menos de $200 mil cuando la mayoría se construyeron hace unos 15 años y, para muchas familias en los suburbios de Nashville, representaron la primera oportunidad de ser propietarios.

Un oficial de correccionales compró una vivienda en Tammy Sue Lane, al igual que un ama de llaves y un electricista. Pero después la mayoría fueron acaparadas por algunas de las personas más ricas del mundo.

El contexto: Durante los últimos seis años, 19 de las 32 casas en Tammy Sue Lane fueron compradas por la empresa inversionista Progress Residential. Con menos de 10 años, la compañía ha acumulado una de las carteras de casas unifamiliares más grandes de Estados Unidos, convirtiéndose en la propietaria de decenas de miles de hogares.

  • Progress Residential adquiere hasta 2 mil casas al mes mediante el uso de un algoritmo computarizado de búsqueda rápida de propiedades y ofertas en efectivo.
  • Los ejecutivos de Progress Residential argumentan que sus prácticas eficientes han sido de gran ayuda para sus inquilinos que no pueden permitirse comprar una viviendas de “nivel de entrada”.
  • Pero de acuerdo con documentos no revelados anteriormente y decenas de entrevistas con inquilinos y exempleados, Progress Residential ha generado ganancias sustanciales para inversionistas adinerados en todo el mundo.
  • Al mismo tiempo, la empresa supera a los compradores de viviendas de clase media y somete a los inquilinos a aumentos de alquiler injustos, mantenimiento deficiente y tarifas excesivas.

¿Por qué es importante? Detrás de Progress Residential está Pretium Partners, una firma de inversión con sede en Nueva York cuyo plan de negocios e inversores se revelan en los pandora Papers, una serie de registros financieros extraterritoriales obtenidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y compartido con The Washington Post.

  • Dicho plan buscaba aprovechar el colapso de la vivienda en Estados Unidos durante 2008, que obligó a millones de propietarios a ejecutar una hipoteca y dejó un exceso de casas baratas a la venta.
  • El plan de los inversionistas se basó en comprar miles de propiedades a precios deprimidos y alquilarlas a familias que habían perdido sus casas o, debido a las estrictas prácticas crediticias, ya no calificaban para una hipoteca.

¿Qué dicen? “Simplemente no hay decencia humana”, denunció Victoria Bates, una trabajadora de almacén de Amazon que vive en Tammy Sue Lane con su esposo y su hija de 10 años. Bates dijo que la compañía no cumplía regularmente con las solicitudes de mantenimiento ordinarias.

  • La compañía aseguró que “abordó” en cinco días la mayoría de las 37 solicitudes presentadas, pero Bates sostuvo que la mayoría de las veces no solucionó lo que se necesitaba: la compañía tardó meses en reparar un calentador de agua con fugas.
  • Mientras tanto, según Bates, la empresa cobra una gran cantidad de tarifas a los inquilinos.
  • En un comunicado, Progress Residential defendió sus operaciones, incluido el trato a los inquilinos. Afirmó que sus rentas y tarifas están en línea con los estándares de la industria y los precios del mercado.
  • “Todas nuestras entidades realizan negocios de acuerdo con los más altos estándares éticos y legales”, comentó la compañía.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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