El café ya no es un negocio rentable para los miles de agricultores centroamericanos que se convierten, cada vez más, en parte de los migrantes que salen de esa región hacia Estados Unidos y que durante 2021 han alcanzado un récord. 

El contexto: Francisca Hernández, de 48 años y productora de café, contó que alrededor de una décima parte de los 1 mil caficultores de su caserío La Laguneta, en el sur de Guatemala, salieron este año con rumbo hacia Estados Unidos.

  • Entre los migrantes se encontraba su hijo quien le pagó $10 mil a un coyote para que lo ayudara a cruzar la frontera sur de Estados Unidos. 
  • El joven cruzó la frontera en febrero de este año y ahora trabaja en un restaurante en Ohio y envía a casa alrededor de $300 al mes.
  • Aunque tradicionalmente el negocio del café es rentable en esa zona, durante este año los agricultores han acumulado pérdidas y deudas durante años por la caída de los precios internacionales del grano. 
  • Las autoridades estadounidenses han detenido a 1,7 millones de personas en la frontera, hasta el 30 de septiembre, la mayor cantidad jamás registrada.

Los datos: De la venta del café dependen casi 5 millones de personas de la región centroamericana para sobrevivir, el 10% de la población total, según cifras del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

El negocio ha mermado debido, en parte, a la sobreproducción del grano en Brasil. Se espera que la producción retroceda otro 3% en la actual temporada 2021/22, a pesar de la solidez global de la demanda y la recuperación de precios, de acuerdo a cifras de la industria.

  • El café representa 5% del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras, el mayor exportador de la región.
  • El Instituto Hondureño del Café (Ihcafe) encuestó a 990 caficultores y encontró que en tres meses de 2019 —mayo, junio y julio—el 5,4% respondió que al menos un miembro de su familia se había ido a Estados Unidos.
  • La región produce aproximadamente el 15% del café arábica del mundo si la migración sigue ese ritmo el mercado quedará desabastecido y los productores deberán migrar al sector gourmet donde venderán a mejor precio pero en menor cantidad. 
  • La producción se ha desplomado un 10% desde fines de 2017, según datos de la industria, ya que los agricultores acumularon pérdidas por la caída de los precios mundiales del café.

¿Qué dicen? “El PIB de los países centroamericanos depende del café. Si al café no le va bien, es cuando se ven grandes migraciones de Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua”, dijo René León-Gomez, secretario ejecutivo de Promecafé, una red regional de investigación formada por los institutos nacionales de café de Centroamérica a Reuters.

  •  “No me importan los riesgos”, dijo Carlos Landaverde en Santa Ana cuya finca fue embargada este año y se prepara para migrar con su familia a Estados Unidos. “Es la única salida”.

Fuente principal de la noticia: Forbes México

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